Chile antes de ser Chile tenía gigantes. A través de la paleontología se ha podido investigar que durante el Cuaternario Tardío mamíferos de gran tamaño habitaron el territorio. La investigadora Natalia Villavicencio estudia un pasado remoto que, aunque parezca lejano, ofrece claves para entender los desafíos actuales.

Su trabajo se centra en los grandes mamíferos que habitaron el territorio hace miles de años y en las consecuencias de su desaparición. “Hablé sobre los animales, mamíferos que habitaron Chile hace, digamos 20. 000 años atrás, que es esta megafauna, y cómo eran los ecosistemas donde ellos habitaban, qué pasó con ellos, cómo, por qué se extinguieron y qué lecciones podemos sacar”, explica.

Este jueves 23 de abril comenzó una nueva versión de Puerto de Ideas Antofagasta, donde la paleontóloga es una de las expositoras. Para la científica, ese pasado funciona como un “experimento natural” que permite analizar causas y efectos de grandes cambios ambientales. Villavicencio estudia el llamado Cuaternario Tardío, un periodo extenso en la historia del planeta.

“Son los últimos dos millones quinientos mil años de historia y el Cuaternario Tardío es el último momento”, señala. Transformaciones clave En ese tiempo ocurrieron transformaciones clave que en este momento también está viviendo el mundo actual, solo que por causas antropogénicas: cambios climáticos, migraciones humanas y extinciones masivas. “Pasan todas estas cosas, está cambiando el clima, se extinguen muchos animales.

Los humanos se están moviendo alrededor del mundo y eso lo hace un momento interesante para estudiar”, afirma. En ese contexto, desaparecieron numerosos mamíferos de gran tamaño en distintas partes del mundo. Al hablar de megafauna, la investigadora se refiere a animales de gran peso.

“Hay una definición de hablar de megafauna terrestre, todo mamífero que pesara más de cuarenta y cinco kilos, pero en realidad hablamos de animales de varios cientos de kilos, de varias toneladas”. En Sudamérica, esto incluía especies imponentes, comparables en tamaño a elefantes o rinocerontes. En el territorio que hoy es Chile, la diversidad era notable.

Gran diversidad “Chile sí tenía tigres dientes de sable, perezosos de tierra gigante, mastodontes sudamericanos, había osos también, distintas especies de camelios, había una diversidad mayor”, detalla. Estos animales convivían con especies que aún existen, como guanacos, pumas o huemules y la evidencia científica también muestra encuentros entre humanos y estos animales. “Hay sitios en donde hay evidencia de que estos humanos cazaban o al menos hacían uso de la carne, por ejemplo, en Tagua Tagua hay huesos de estos mastodontes con cortes”, explica.

Recortes a la ciencia La investigadora también destaca el crecimiento reciente de la paleontología en Chile. “En los últimos años ha tenido su crecimiento, hay más especialistas, los grupos de investigación han conseguido financiamiento y han podido empezar a investigar más”, comenta. Este avance ha permitido descubrir nuevos fósiles y ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad pasada del país.

La falta de recursos, explica, limita investigaciones valiosas y deja proyectos sin desarrollar. El estudio de un pasado dominado por gigantes no solo reconstruye la historia natural, sino que también ilumina debates actuales sobre ciencia, financiamiento y el futuro de los ecosistemas. Sin embargo, advierte sobre la gran problemática del financiamiento.

“El presupuesto para ciencia siempre es muy poco y ahora lo van a recortar, es preocupante”, lamenta.