Un operativo especial del Departamento de Policía de Los Ángeles en el sur de California, en EEUU, dejó un total de 341 detenidos y 40 víctimas identificadas por los delitos de explotación sexual infantil. La denominada “Operación Firewall” se llevó a cabo entre el 19 de abril y el 3 de mayo en cinco condados, incluyendo Los Ángeles, el más poblado de EE. UU.
En el operativo, en el que participaron policías locales, estatales y federales, se llevaron a cabo investigaciones encubiertas en diversas plataformas de rrss, incluyendo a agentes haciéndose pasar por niñas de 13 años. Las acusaciones contra los arrestados incluyen producción, posesión y distribución de material de abuso sexual infantil, actos lascivos con un menor y trata de personas. El jefe del LAPD, Jim McDonnell, afirmó que el grupo de trabajo está utilizando todo tipo de tecnología disponible para identificar y cazar a las personas acusadas de crímenes contra niños, algunos de tan solo un año de edad.
El operativo fue impulsado por el Programa de Grupos de Trabajo sobre Delitos en Internet contra Menores (ICAC, en inglés) establecido por el Departamento de Justicia de los EE. UU.