Tras una maratónica sesión y cerca de las cinco de la madrugada de este jueves, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la megarreforma económico-tributaria impulsada por José Kast y su ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que incluye cuestionadas medidas como la baja de impuestos y el blindaje tributario por 25 años para favorecer principalmente a grandes empresas y personas de mayores ingresos, La jornada estuvo marcada por fuertes tensiones entre oficialismo y oposición, que presentó más 160 indicaciones al proyecto de ley de «reconstrucción nacional», que es consideran como una «megarreforma para los ricos». Entre los puntos aprobados por la comisión figuran cuestionadas medidas como la rebaja del 27% al 23% del impuesto de primera categoría, que visada con ocho votos a favor provenientes de los partidos Nacional Libertario, Republicano, UDI, RN y el PDG (a través del diputado Juan Valenzuela). En contra votaron Carlos Bianchi (Ind.
PPD), Jorge Brito (FA) y Boris Barrea (PC), mientras que la diputada DC Priscilla Castillo se abstuvo. La reducción será gradual en tres años: en 2027 la tasa pasará del 27% al 25,5%; en 2028 bajará a 24%; y en 2029 llegará al 23%. Junto a ello, la instancia parlamentaria aprobó —con los votos del oficialismo y del diputado Valenzuela— la reintegración del sistema tributario, también de manera gradual.
Esta medida permitirá que el impuesto de primera categoría pagado por las empresas pueda imputarse nuevamente en un 100% a los impuestos personales de sus dueños, proceso que se completaría en 2031. Para los opositores, esto representa un doble beneficio para los mayores contribuyentes. Asimismo, avanzó por mayoría de votos la invariabilidad tributaria, un polémico blindaje que garantiza un régimen impositivo inmutable por 25 años para aquellas inversiones que superen los US$ 50 millones, una idea que ha generado críticas al ser considerada un “amarre” para los futuros gobiernos.
Desde La Moneda argumentan que el mecanismo representa una señal de certidumbre para atraer capitales, tanto extranjeros como locales. Sin embargo, tanto el plazo como lo reducido del monto de inversión (US$50 millones) ha generado cuestionamientos sobre los efectos que podrían generar rigideces en la política fiscal para beneficiar a un sector económico, No todo fue favor al sector empresarial. La eliminación de la franquicia Sence —que buscaba suprimir el beneficio tributario para gastos de capacitación y así aumentar la recaudación— fue rechazada.
Los diputados de RN Diego Schalper y Eduardo Durán se desmarcaron de la propuesta del Ejecutivo y votaron junto a la oposición, sepultando esa idea, consignó Diario U. de Chile. La administración de Kast también sufrió un revés con el rechazo de cambios vinculados a propiedad intelectual, inteligencia artificial, minería de datos y convenios del Ministerio de Obras Públicas.
La «megarreforma para los ricos», aún deberá ser analizada por las comisiones de Trabajo y Medio Ambiente antes de su votación en sala durante la próxima semana, en un escenario de alta tensión y críticas desde el sector político y la opinión pública. De hecho, la más reciente Encuesta Agenda Criteria, correspondiente al 10 de mayo de 2026, reveló que un 46% de la ciudadanía no compra el cuento del mandatario de ultraderecha y considera que el proyecto favorece principalmente a las grandes empresa de Chile.