En defensa de García Ruminot, entre otros, salió la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), al afirmar que “la rebaja del impuesto corporativo es clave para el éxito del gobierno”, aunque también abrió la puerta a eventuales ajustes en la gradualidad de la medida para facilitar consensos. La tramitación El proyecto será analizado hoy lunes, a las 9 horas, en un consejo de gabinete encabezado por el Presidente, junto a todos los ministros, pues la idea es tenerlo aprobado en septiembre, bajo el cálculo de que la discusión debiera extenderse por uno o dos meses como máximo en cada cámara. Por tratarse de una normativa que implica impuestos y tributos, el texto debe obligatoriamente ingresar primero por la Cámara de Diputadas y Diputados a través de la Comisión de Hacienda, que preside el republicano Agustín Romero.
“Estos -dijo- son proyectos complejos que tienen una dificultad inherente a su propia naturaleza. Si bien en la oposición veo difícil que se pueda lograr un acuerdo con el Partido Comunista y con el Frente Amplio, hay sectores del Socialismo Democrático, ex Concertación, que posiblemente puedan entender este proyecto. Hay que buscar consensos, es un proyecto de sentido común”.
Por el lado de la oposición, el análisis en el Ejecutivo es que hay dos colectividades más accesibles: la DC y el PPD. Sin embargo, en este último partido ya anticipan una discusión compleja. El jefe de bancada de los diputados, Raúl Soto (PPD), afirmó que “sobre un paquete de más de 40 medidas es imposible pronunciarse en su conjunto.
Por lo tanto, hay que analizar cada cosa en su mérito. En algunas hay espacio para dialogar, en otras tendremos líneas rojas. Lo mejor sería que el gobierno se abra a separar y dividir el proyecto.
De lo contrario, se puede dar el efecto manzana podrida y que el debate tributario termine contaminando todo”. A su vez, el senador DC Iván Flores sentenció que “estoy en contra de cualquier intento de rebajarles el impuesto a las empresas cuando tenemos un problema de recaudación en Chile. El gobierno se ha estado quejando de que el país está en quiebra, de que el país está en crisis, de que el país está en el quirófano, y resulta que impulsa medidas que apuntan a recaudar menos.
Eso no es coherente”. Hasta ahora, afirma que no ha tenido contactos con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, ni con García Ruminot, pero “si me piden votar a favor de la rebaja, mi respuesta va a ser solo una: ‘No’”. Tampoco ha habido contactos desde La Moneda con el integrante de la Comisión de Hacienda de la Cámara, el independiente Carlos Bianchi, quien criticó a García Ruminot por calificar de “irrenunciable” la rebaja de impuestos medianas y grandes empresas, ya que eso -sostuvo- bloquea la posibilidad de consensos.
“Así como el gobierno busca rebajar los impuestos a las medianas y grandes empresas, es clave que también se allane a buscar compensaciones para las pymes, eliminando, por ejemplo, los intereses a las deudas por concepto de IVA que tienen con la Tesorería, que son usureros y que, por ello, se hacen más impagables aún”, sostuvo entre otras medidas que considera necesarias para fomentar además el empleo. El diputado de la Comisión de Hacienda, Eduardo Durán, sostuvo que “nuestro apoyo no es un cheque en blanco. Vamos a fiscalizar que la rebaja del impuesto corporativo se traduzca efectivamente en más inversión, más empleo y mejores ingresos para la clase media y los sectores vulnerables”.
En el Senado igual anticipan una discusión compleja. En la Comisión de Hacienda, su presidente, Javier Macaya (UDI), afirmó que “el Proyecto de Reactivación y Reconstrucción Económica es claro: más inversión en Chile, miles de nuevos empleos y mejores sueldos para las familias. No es solo para reconstruir las zonas golpeadas por catástrofes, es para levantar a todo el país y volver a crecer”.
Y agregó que “por eso, cuando la oposición anuncia que lo va a bloquear, la pregunta es simple: ¿van a seguir en sus trincheras ideológicas o van a ayudar a Chile a ponerse de pie? Aquí no hay espacio para ideologías por sobre las personas. Bloquear este proyecto es elegir el estancamiento; aprobarlo es elegir empleo, crecimiento y futuro".
Su par de la comisión, la senadora María José Gatica (RN) enfatizó, a su vez, que “la urgencia económica del país requiere que los proyectos de reactivación se discutan rápido y pronto. Las medidas que anunciará el Presidente Kast son esperanzadoras y serán beneficiosas para nuestra economía. Y en lo que a mí compete, estoy disponible para discutirlas rápido en la Comisión de Hacienda del Senado”.
A pesar de los respaldos, en el oficialismo también han hecho ruido dos temas. Hay quienes siguen empujando la idea de dividir el proyecto, para facilitar su tramitación e ir mostrando avances, postura que es resistida por los integrantes del comité político, quienes apuestan por un texto integral, para evitar el riesgo de rechazo a algunas de las propuestas, entre ellas, la de carácter tributario. Y, también, el tema de limitar la gratuidad hasta los 30 años, aunque lo cierto es que entendidos en la discusión dicen que La Moneda podría tener esta iniciativa como un “As bajo la manga” para negociar otros puntos y que habría flexibilidad para ceder en algunas cosas.
Por ejemplo, se podrían dar excepciones a mujeres que hayan sido madres y por ende extendieron la edad en que entraron a estudiar, o hacer el límite para un grupo etario mayor. Los últimos ajustes se realizarán -sostienen en Palacio- hasta el miércoles, día del anuncio presidencial, que marca el puntapié inicial de la tramitación de la megarreforma del Presidente Kast.