Una baja sostenida ha tenido los últimos años la dotación de Carabineros, lo que deja en un complejo escenario a la institución que abrió el debate sobre las causas de la caída en el personal policial, sus efectos en la seguridad pública y las medidas que podrían adoptarse desde el Ejecutivo para revertir esta tendencia. Según cifras de Carabineros, la dotación total al mes de abril es de 56. 509 funcionarios, mientras que en abril de 2019 era de 59.

894, una baja de 3. 385 funcionarios en un periodo de siete años. En cuanto a personal de orden y seguridad que trabaja directamente en labores operativas, en 2019 habían 48.

807 efectivos y en 2026 hay 44. 414, una pérdida de 4. 393.

A ello se suma que actualmente Carabineros cuenta con 12. 222 vacantes, 11. 200 de ellas del área de orden y seguridad.

La situación también impacta en los ingresos a la Escuela de Formación de Carabineros. Entre 2015 y 2019 se registraba un promedio anual de postulaciones que alcanzaba las 16. 098, mientras que entre 2020 y 2024 dicha cifra cayó a 7.

118, un 52% menos. A partir de todas estas cifras, el informe proyectó que para el año 2030, los Carabineros operativos del área de orden y seguridad podrían alcanzar solo los 34. 000 funcionarios.

Las razones de la caída Bajo ese contexto, varias exautoridades abordaron el tema. Según explicó ayer a Meganoticias el general director (r) de Carabineros, Ricardo Yáñez, "el Estado empezó con la gratuidad. Sin embargo, paralelamente, las instituciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros no fueron avanzando en la misma modernización que hiciera atractivo nuestros diseños de desarrollo de carrera".

En esa línea, aseguró que "hay muchos jóvenes que la única alternativa que veían era ingresar a las instituciones uniformadas porque, de alguna manera, el Estado subsidiaba la educación de estos jóvenes, y rápidamente salían en un año con trabajo". Agregó como posible razón a lo que denominó como "estallido delictual y la campaña de desprestigio que hubo y de denigración hacia Carabineros por su actuación en un momento histórico de alta violencia", además de "la judicialización que vivieron muchos carabineros cumpliendo un deber que es constitucional". Finalmente, mencionó que "el 2008 fue la última vez que un gobierno hizo un ajuste al sistema de remuneraciones de Carabineros.

De ahí en adelante, no ha habido nada en concreto que permita mejorar las condiciones, no solo para los que ingresan, sino también para los que están y poder retenerlos". Asimismo, la exministra del Interior, Carolina Tohá, mencionó en Tele13 Radio que "hay un problema de dotación, un problema que se ha generado por múltiples razones (... ) Nosotros estábamos en el estándar teóricamente, pero bajamos la dotación y el estándar subió porque la complejidad de la seguridad también se elevó".

"Pasaron varias cosas. Primero, los jóvenes empezaron a tener más alternativas (como) la gratuidad. Hay muchos jóvenes que antes el único destino posible era Carabineros, pero hoy día tienen otras opciones.

Segundo, para el estallido y los años posteriores, mucha gente se retiró de Carabineros, porque era muy cuesta arriba todo", mencionó la exministra. Continuó con que "tercero, hay mucha llamado en el sector privado, ha crecido mucho la seguridad privada. Entonces, muchos carabineros con una carrera avanzada empiezan a tener la tentación de retirarse antes porque les ofrecen mejores trabajos.

Y cuarto, tenemos hoy día un tipo de delincuencia que es mucho más amenazante. Entonces, también la carrera, desde ese punto de vista, es más compleja". Tohá añadió que "a eso se suma que hace un tiempo atrás, precisamente para enfrentar la complejidad, se duplicó la formación de carabineros.

En un año se llevó a dos, pero no se amplió la red de escuelas, entonces bajamos a la mitad nuestra capacidad de formar carabineros. Eso quiere decir que todos los años salía la mitad de carabineros y, al mismo tiempo, íbamos perdiendo por estas otras razones que digo". "Se maltrató la institución" El tema fue abordado también por el investigador asociado de Faro UDD, Rodrigo Pérez de Arce, quien mencionó en una carta titulada "Cuesta arriba" publicada en El Mercurio que "en la visión de Tohá, el problema es causado por la aparición de nuevas alternativas profesionales para los jóvenes, la preferencia por carreras de seguridad privada, el surgimiento de formas de criminalidad más peligrosas y que durante el estallido mucha gente se retiró porque se puso 'muy cuesta arriba todo'".

"Curioso eufemismo este último: buena parte de la izquierda socavó la legitimidad de las policías y de la acción estatal, los llamó criminales, llegando incluso a insultarlos con consignas como 'ni tuya ni yuta' o 'maraca pero nunca paca'. Se maltrató políticamente la institución, volviendo prácticamente imposible que su acción fuera vista como legítima", aseguró el académico de la UDD. En ese sentido, mencionó que "eso era lo que estaba en juego cuando se pedía una condena a la violencia callejera: no se trataba de un mero gesto bienintencionado, sino más bien de demarcar la línea entre la manifestación permitida y aquella que no lo era".

"Una institución que no puede ejercer autoridad sin ser tachada de criminal difícilmente resulta atractiva como vocación. No sorprende, entonces, que menos gente quiera dedicar su vida al servicio en las policías. Efectivamente, las cosas se pusieron cuesta arriba", cerró Pérez de Arce.

En conversación con Emol, el coronel en retiro de Carabineros, Pedro Valdivia, concordó con que la disminución del interés por ingresar a la escuela de la policía uniformada "nace desde la época del estallido y posterior pandemia. Recordemos que en el estallido, más allá de las situaciones de riesgo que tuvo Carabineros, hubo todo un tema de descalificación de la función policial (... ) Las más de mil querellas que presentaron ponen en jaque, indudablemente, la seguridad personal de los funcionarios, que veían esta estas demandas judiciales en un 90% injustas, que eran circunstanciales".

3. 385es la baja de funcionarios de Carabineros desde 2019 a la fecha. "En definitiva, esas dos variables significaron recargo de servicios muy relevantes y muy importantes.

Si bien es cierto que Carabineros siempre ha tenido una excesiva carga laboral sin el concepto de lo que se denomina horas extraordinarias, esto sobrepasó los límites sobre todo en el estallido. Y en paralelo a ello, no había un respaldo político eficiente", consignó el coronel en retiro, recordando la salida de varios generales de la institución en ese entonces. En esa línea, sostuvo que "eso lleva un mensaje hacia los jefes, hacia los oficiales, incluso hacia el personal, del poco respaldo político y que es lo que se ha intentado recuperar a contar de este gobierno específicamente, y en parte también desde la Ley Nain-Retamal, donde sí, efectivamente, se denotó un cambio de actitud.

Esos factores yo creo que son señales bastante importantes". Agregó como causa las remuneraciones que "uno nunca ingresa bajo la perspectiva de terminar millonario. Lo primero que a uno le dicen (...

) es que nunca terminará siendo millonario o un rico, va a terminar viviendo como clase media. Eso, indudablemente, hoy día en los jóvenes tiene una consecuencia bastante grande". Sumó factores generacionales también, como que "la dinámica de los jóvenes de hoy es la poca estabilidad en las fuentes laborales" y que "también los jóvenes que relativamente están en una zona de confort, no están muy dispuestos a asumir ser destinado a cualquier parte del país, como ocurría en el pasado".

Las medidas del Ejecutivo Ayer, en el marco del aniversario número 99° de Carabineros, el Presidente José Antonio Kast subrayó que "vamos a enfrentar decididamente la crisis que tenemos de cobertura de dotación policial. Cuando cada uno de nosotros que ejerce un rol público, recorre el país, gobernadores, alcaldes, dirigentes vecinales, se acercan a las autoridades, siempre la primera solicitud es, en el caso mío, 'Presidente, necesitamos más carabineros'". "Tenemos que cuidarlos y respetarlos para eso, y para lograr un mayor ingreso de jóvenes a la carrera de Carabineros, tenemos que buscar las fórmulas.

Una de ellas es mejorar el estipendio que se entrega a los aspirantes en los distintos grupos de formación de Carabineros", mencionó. El Mandatario sumó que además se debe "velar por las instalaciones donde ellos estudian. Tenemos que ir homologando las distintas reparticiones de estudio (...

) También, junto con el mando, queremos revisar las mallas curriculares para complementar la formación con el trabajo en las unidades operativas territoriales". Además, "se está considerando un aporte extraordinario en las remuneraciones como en asignación trimestral. Esto es algo que ya se evaluó anteriormente, que ha sido planteado por distintas autoridades, por distintos sectores políticos.

Pero sí decir que debemos hacerlo de manera responsable para que se mantenga en el tiempo y para poder conciliarlo también con las restricciones presupuestarias que debemos atender". A juicio de Valdivia, estas medidas "van a influir de manera positiva, y y eso, indudablemente, puede minimizar un poco el problema. Respecto a la carrera curricular, yo pienso que las expectativas son bastante buenas porque, al elevar la formación del Personal de Nombramiento Institucional (PNI) a 12 años y con la exigencia mínima de enseñanza media rendida, se está obteniendo finalmente al término del Curso de Formación de Carabineros un título técnico y en el caso de los oficiales, un título universitario".

"Como estrategia, quizás revisar en profundidad el Alto Mando todo lo que significa la racionalización de los horarios porque entendemos que no hay horas extraordinarias, pero sí entendemos también que hay un límite natural en cualquier persona para que pueda ejercer servicio. Por ejemplo, no es posible que tú trabajes toda la noche y al día siguiente decides a las tres de la tarde, o sea, eso no ocurre ningún trabajo en el mundo. Ese tipo de racionalización yo creo que permitiría tener un incentivo mejor que lo que hay hoy día", propuso el coronel en retiro.