¿Qué implica el acuerdo? La aplicación provisional garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos "desde el primer día", recordó la Comisión. Los sectores sensibles de la economía de la UE "están plenamente protegidos por sólidas salvaguardias", impulsadas fundamentalmente por las reticencias de Francia sobre el impacto del tratado, agregó.
El acuerdo abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en cerca de 19 billones de euros (unos 22 billones de dólares). En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90% de las exportaciones del bloque sudamericano ingresen en el mercado europeo sin pagar aranceles. Incluye compromisos en áreas como inversión, compras públicas, normas sanitarias y cooperación reguladora, y permitirá crear cadenas de suministro más resilientes y fiables, "lo cual resulta crucial, en particular, para garantizar un flujo predecible de materias primas críticas", puntualizó la Comisión.
En el actual panorama geopolítico, Bruselas considera que el acuerdo es vital para su posicionamiento global y ganar ventaja frente a otros competidores, como China, en América Latina, mientras que el Mercosur busca ampliar el acceso a uno de los mayores mercados del mundo y diversificar sus exportaciones.