Alemania manifestó su disposición a contribuir activamente al desbloqueo y resguardo del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de hidrocarburos, en el contexto de la escalada de tensiones en Medio Oriente. El canciller federal, Friedrich Merz, señaló que su gobierno está dispuesto a participar en operaciones destinadas a garantizar la seguridad de la navegación internacional, incluso mediante el uso de capacidades militares. “En condiciones adecuadas, Alemania está preparada para contribuir a la protección de las rutas marítimas”, afirmó tras reunirse en Berlín con el primer ministro de Portugal, Luís Montenegro.

El jefe de gobierno alemán también confirmó el envío de un primer buque militar al mar Mediterráneo, que podría ser posteriormente desplegado hacia el estrecho de Ormuz dependiendo de la evolución del escenario regional. En paralelo, Merz abogó por intensificar la presión internacional sobre Irán si persiste el bloqueo de esta ruta estratégica. “Irán debe sentarse a negociar, dejar de dilatar el proceso y no continuar afectando la estabilidad regional y global”, sostuvo.

El canciller reiteró además las exigencias de abandonar cualquier desarrollo de carácter nuclear militar y poner fin a las hostilidades en Medio Oriente. El estrecho de Ormuz, por donde transita una proporción significativa del comercio mundial de petróleo, gas natural licuado y fertilizantes —valuado en cientos de miles de millones de dólares anuales—, se ha convertido nuevamente en un punto crítico de la geopolítica global. La actual crisis se enmarca en un ciclo de confrontaciones iniciado a fines de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra territorio iraní, argumentando riesgos asociados al programa nuclear de Teherán.

Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones, ampliando el conflicto a distintos puntos de Medio Oriente y decretando el cierre del estrecho de Ormuz. Tras semanas de enfrentamientos, ambas partes anunciaron una tregua temporal a inicios de abril para facilitar negociaciones. Sin embargo, días después, Estados Unidos implementó un bloqueo naval parcial en la zona, permitiendo el tránsito solo a embarcaciones no vinculadas a Irán bajo ciertas condiciones.

La tregua fue posteriormente extendida por el presidente Donald Trump, condicionándola a avances concretos en las conversaciones de paz. Mientras continúan las negociaciones, el posible involucramiento europeo —con Alemania a la cabeza— introduce un nuevo factor en el equilibrio de fuerzas en Medio Oriente.