Un duro cuestionamiento al intento de eliminar la franquicia tributaria del Sence realizó Michel Faure, presidente de la Asociación de OTIC, en entrevista con Lo Justo y Necesario de El Periodista TV, donde advirtió que terminar con el instrumento sería “un error” para la productividad del país y para cientos de miles de trabajadores que acceden cada año a capacitación laboral. En conversación con Francisco Martorell, Faure abordó uno de los puntos más controvertidos del proyecto misceláneo enviado por el gobierno al Congreso: la derogación del mecanismo que hoy moviliza cerca de US$300 millones en formación laboral. “El sistema puede mejorarse, perfeccionarse, pero en ningún caso eliminarse”, sostuvo.
Según explicó, la discusión se ha instalado sobre diagnósticos parciales que miden el impacto de la capacitación solo por alzas salariales, dejando fuera variables como productividad, reducción de accidentes laborales, reconversión y empleabilidad. “Capacitar no siempre se traduce en más sueldo inmediato, pero sí en mayores competencias, menor rotación y trabajadores más productivos”, afirmó. Más de 670 mil trabajadores involucrados Faure recordó que cada año cerca de 670 mil personas —y más de un millón de participaciones en cursos— utilizan este sistema, por lo que advirtió que eliminarlo tendría efectos sobre el mercado laboral, especialmente en momentos de transformación tecnológica acelerada.
A su juicio, la irrupción de la inteligencia artificial y la digitalización hacen que la capacitación sea hoy más necesaria que nunca. “No se trata solo de encontrar nuevos empleos, sino de mantener los trabajos que hoy existen”, señaló, insistiendo en que la formación continua será clave para enfrentar los cambios tecnológicos. “Reformar, no derogar” Durante la entrevista, Faure planteó que existen alternativas para corregir falencias del sistema sin eliminarlo.
Entre ellas propuso obligar a grandes empresas a destinar parte del beneficio tributario a un fondo solidario para capacitación de pymes. Según explicó, una medida de ese tipo podría generar de inmediato un fondo de decenas de millones de dólares para pequeñas y medianas empresas, ampliando cobertura sin destruir el sistema vigente. “Si el problema es mejorar acceso para las pymes, hagámoslo, pero no eliminemos una herramienta que funciona”, afirmó.
También reconoció que hay espacio para depurar cursos mal diseñados y mejorar estándares, pero sostuvo que eso es distinto a desmantelar la franquicia. Debate se traslada al Congreso El dirigente adelantó que el sector buscará exponer sus argumentos en la discusión legislativa y abrir diálogo con parlamentarios y organizaciones sindicales, varias de las cuales —aseguró— ya manifestaron preocupación. Faure apuntó además a una contradicción en eliminar incentivos a la capacitación justo cuando Chile enfrenta desafíos de productividad y adaptación tecnológica.
“No podemos pasarle la cuenta al trabajador por las ineficiencias del sistema; lo que corresponde es corregirlo”, sostuvo. Con la discusión recién iniciándose en el Congreso, el debate sobre el futuro de la franquicia Sence aparece como uno de los focos más sensibles del paquete económico del Ejecutivo, con impacto potencial tanto en empresas como en trabajadores.