Bachelet fue la primera en comparecer ante los 193 Estados miembros de la ONU y representantes de la sociedad civil. En su discurso inaugural, la exmandataria -cuya candidatura es apoyada por México y Brasil- reconoció estar "muy conmovida por la confianza que han depositado en mí en este momento de peligro y desesperanza". La exgobernante centró su discurso en la necesidad de recuperar la esperanza.
Fue así como partió recordando la ayuda internacional que recibió Chile tras el golpe de Estado de 1973: "La presión internacional y la solidaridad en el mundo ayudó a restablecer la paz y la democracia en mi patria. Cuando necesitábamos, desesperadamente, la esperanza, el mundo la ofreció. Dieciséis años después, el pueblo de Chile me confió el honor de dirigir nuestra nación con un firme compromiso.
Ahora, traigo la experiencia de mi país a esta organización para liderar con esperanza una vez más", remarcó. "Fui elegida dos veces Presidenta de la República, la primera mujer en este cargo, y fungí dos veces como ministra del Gobierno, en Salud y Defensa. Fui la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada de Derechos Humanos.
En casi veinte años de vida pública, tanto en la esfera nacional e internacional, he unido la defensa de los principios humanos con liderazgo realista y práctico. La paz y el desarrollo exigen este equilibrio", agregó. En su alocución ante la ONU, Bachelet recalcó la importancia de "recuperar la necesidad urgente del diálogo, porque las deliberaciones y la cooperación multilateral han sido la plataforma funcional sobre la que se construyó esta organización y siguen siendo el puente hacia el futuro".
"Hoy me comprometo solemnemente a cumplir este mandato del diálogo en todo mi quehacer. También me comprometo a favor de una adhesión congruente y total con la Carta de Naciones Unidas. La mejor garantía que puedan tener todos los Estados miembros es la imparcialidad y el fundamento necesario de la confianza", afirmó.