El problema no se concentra únicamente en la expansión urbana formal, sino principalmente en el área rural. Allí se produjo una verdadera explosión de parcelaciones bajo la normativa 3. 516.

Según señaló el director de Obras Municipales, Mario Hernández, actualmente más de la mitad de la población se encuentra en sectores rurales. En Castro, en tanto, el instrumento de planificación vigente data de 2007. El plan regulador proyectó ciertas áreas de crecimiento como Ten Ten y Llau Llao, pero en zonas como Castro Alto la expansión resulta más compleja debido a la ausencia de vialidades estructurantes y a las deficiencias propias de un instrumento de planificación con casi dos décadas de vigencia.

La presión por nuevos proyectos y subdivisiones ha terminado superando las proyecciones originales del plan. En Puchuncaví, por su parte, el Plan Regulador Comunal vigente data de 2009 y actualmente se encuentra en proceso de actualización, mientras que en Puerto Octay el instrumento de planificación territorial vigente se mantiene prácticamente sin modificaciones desde 1996. Otros mercados Otros mercados del país también han mostrado movimientos relevantes en los últimos años, aunque con dinámicas distintas.

En La Serena, por ejemplo, los valores inmobiliarios han mostrado una evolución estable y sostenida, pasando de 39,55 UF por m2 en 2016 a cerca de 52 UF por m2 en 2025, reflejando la consolidación de la conurbación como un polo de residencia permanente más que de segunda vivienda. En Antofagasta, en tanto, el mercado continúa altamente ligado al ciclo minero. Los valores del metro cuadrado útil alcanzaron 82,51 UF por m2 en 2025, uno de los niveles más altos del país, impulsados por la escasez estructural de suelo urbanizable y el poder adquisitivo asociado a la industria minera.

Mientras tanto, en la Región Metropolitana, comunas periféricas como Lampa reflejan el fenómeno de expansión urbana hacia zonas suburbanas, donde el valor del metro cuadrado residencial pasó de 28,56 UF por m2 en 2016 a cerca de 35 UF por m2 en 2025. Este crecimiento refleja un cambio en las preferencias habitacionales de muchas familias, que buscan viviendas con mayor superficie y acceso a áreas verdes fuera del centro de la capital. Más al extremo sur, Coyhaique comienza a perfilarse como otro mercado emergente dentro del nuevo mapa inmobiliario chileno.

Claudio Frías. La ciudad ha registrado un incremento gradual en la demanda por vivienda, impulsado tanto por migración interna como por el creciente interés en estilos de vida asociados a entornos naturales. Entre 2016 y 2024, el valor de las viviendas subió de forma constante, pasando de 28,34 UF por m2 a 38,74 UF por m2, acumulando así un crecimiento cercano al 37%, lo que demuestra que la zona se posiciona cada vez más como un destino atractivo para vivir.