La Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago dictó sentencia de segunda instancia y confirmó condenas en el proceso que investiga el secuestro calificado y la aplicación de torturas en contra de Cristian Mallol Comandari y Héctor González Osorio, ambos miembros del Comité Central del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), ocurrido entre diciembre de 1974 y septiembre de 1975, a manos de agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). De esta manera, se condenó a los brigadieres del Ejército y miembros de la DINA, Miguel Krassnoff Martchenko y Pedro Espinoza Bravo, a doce años de presidio mayor en su grado medio como autores del secuestro calificado de ambas víctimas. Mientras que José Aravena Ruiz, sargento segundo de Carabineros, fue condenado a siete años como autor del secuestro calificado de Cristian Mallol Comandari.
Lee también... Pese a estar en tabla: Cámara no alcanzó a debatir proyecto que prohíbe indulto a condenados por DDHH Martes 14 Abril, 2026 | 09:09 Con esta resolución, el tribunal de alzada capitalino confirmó las condenas dictadas por la ministra en visita extraordinaria de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza Plaza, en septiembre de 2025. La abogada querellante Carolina Vega, del Estudio Caucoto Abogados, valoró la sentencia y señaló que: “Después de décadas de impunidad, por fin se ratifica la condena contra los responsables de torturas brutales.
Los familiares han cargado durante años con el dolor y las secuelas de estos crímenes”. Vega agregó: “El Estado y el Poder Judicial tienen una deuda con ellos que se ha ido pagando poco a poco. Este fallo no borra el sufrimiento, pero marca un punto de quiebre frente a una deuda histórica que aún sigue pendiente”.
Los condenados permanecen actualmente cumpliendo condena por otros diversos procesos de crímenes de lesa humanidad en el penal de Punta Peuco. Krassnoff suma más de mil años de cárcel por otros casos de violaciones a los Derechos Humanos; mientras que Espinoza, quien fuera subdirector de Inteligencia de la DINA y jefe máximo de “Villa Grimaldi”, también tiene en su contra múltiples condenas por su participación en las desapariciones y ejecuciones de opositores a la dictadura. De acuerdo a la investigación, ambas víctimas fueron detenidas en diciembre de 1974 y torturadas mientras estuvieron prisioneras en los distintos centros clandestinos de la DINA.
Según se detalla en la sentencia, ambos padecieron apremios físicos y psicológicos de extrema gravedad. Mallol, estuvo detenido cerca de dos años y fue liberado en noviembre de 1976, mientras que González recuperó su libertad 9 meses después de su detención. Operación “Conferencia de Prensa” En Chile, el 20 de febrero de 1975, cuatro dirigentes del MIR: entre ellos Mallol y González junto a Humberto Menanteau Aceituno y José Hernán Carrasco Vásquez, que estaban detenidos en Villa Grimaldi, fueron obligados por la DINA a participar en una conferencia de prensa donde debieron dar a conocer un falso listado de dirigentes y militantes del MIR que se encontraban muertos, detenidos o exiliados, con el objetivo de demostrar su derrota y justificar un llamado a “deponer las armas y rendirse”.
En la ocasión, tanto Miguel Krassnoff como Marcelo Morén Brito se encontraban sentados entre los periodistas que participaron de la conferencia. Con el tiempo se pudo comprobar que se trataba de un montaje, ya que los cuatro miristas se encontraban detenidos y habían sido forzados, mediante la tortura, a participar de dicha acción comunicacional. Esta operación se inscribe en un objetivo mayor que era preparar el camino de la Operación Colombo, que implicó que 119 chilenos fueron hechos aparecer como muertos en el extranjero, encontrándose secuestrados en Chile; así la DINA se desligaba de su responsabilidad.
Tanto la Conferencia de Prensa, de febrero de 1975, como la publicación de los nombres de 119 chilenos, en junio y julio del mismo año, fueron monumentales montajes u operaciones de inteligencia de la DINA. En su oportunidad, el Informe Rettig señaló que: “La DINA logró difundir datos falsos sobre los detenidos por boca de las propias víctimas y con esto, se les hacía partícipes forzados en el engranaje represivo”. Los 4 dirigentes del MIR utilizados en la Conferencia de Prensa fueron liberados en septiembre de 1975.
Sin embargo, dos de ellos, Humberto Menateau y Hernán Carrasco, fueron asesinados en diciembre de ese año, apareciendo sus cuerpos mutilados en el sector de Chada, Paine. Solo sobrevivieron Mallol y González, quienes habían abandonado el país.