En medio de sus planes de expansión en América Latina, Millicom, grupo controlador de Tigo, anunció la adquisición del 32,5% restante de Colombia Telecomunicaciones (Coltel), participación que permanecía en manos del Estado colombiano. Con ello, la compañía completará el control total de la operadora de Movistar en Colombia, en una de las operaciones más relevantes de los últimos años para el sector local de telecomunicaciones. A través de un comunicado, Millicom señaló que esta adquisición representa un momento decisivo para el sector de las telecomunicaciones del país, en un contexto donde previamente ya había adquirido cierto porcentaje de participación de la firma.
“Al integrar completamente a Coltel a sus operaciones, Millicom crea un operador de gran escala y financieramente viable, con la capacidad de inversión reforzada necesaria para acelerar la transformación digital del país”, agregaron. La adquisición total de Coltel, según la firma, creará un operador de gran escala y financieramente viable, “con la capacidad de inversión reforzada necesaria para acelerar la transformación digital del país”. 67,5% de Coltel, operadora de Movistar, lo adquirió Millicom en febrero.
Asimismo, permitirá acelerar el despliegue nacional de la red 5G, mejorar la calidad del servicio mediante la combinación de capacidades técnicas y respaldar los esfuerzos del gobierno para ampliar la inclusión digital. Ello ofrecerá una conectividad más rápida y fiable, así como una experiencia digital más fluida para millones de ciudadanos colombianos. Millicom también destacó que la transacción ocurre en un entorno de transformación del sector, donde los operadores tradicionales enfrentan competencia de plataformas digitales globales, proveedores satelitales y otros actores del ecosistema de conectividad.
El CEO de Millicom, Marcelo Benítez, señaló que “este paso final en la adquisición de Coltel refleja nuestro compromiso a largo plazo y nuestra convicción en Colombia como mercado clave”. A su vez, agregó que “al unificar estas operaciones, fortalecemos nuestra capacidad para competir en una industria en rápida evolución, acelerar la infraestructura de próxima generación y contribuir al desarrollo digital y económico a largo plazo de Colombia”. De acuerdo con lo informado por medios nacionales, la transacción contempló la venta de 1.
108. 266. 271 acciones ordinarias que estaban en poder del Estado, con un precio base de 772,38 pesos colombianos (US$ 0,21) por título.
Tras conocerse el anuncio, la Contraloría General de la República solicitó a los ministerios de Hacienda y de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) un informe detallado sobre el destino de los recursos percibidos por el Estado, con el objetivo de verificar que sean utilizados de forma eficiente y generen un impacto social concreto. De esta forma, como parte de su estrategia de desinversión y optimización de activos, el gobierno colombiano deja de tener participación en la compañía. Sin embargo, continuará presente en el sector de infraestructura digital a través de Internexa, operador especializado en conectividad y redes de fibra óptica.
La primera compra Fue a inicios de febrero cuando Millicom anunció la adquisición del 67,5% de Coltel por US$ 214 millones, participación que en ese entonces estaba en manos de Telefónica. La cifra se ubicó por debajo de los US$ 400 millones que se habían estimado inicialmente para la operación. En ese momento, el movimiento formó parte de una estrategia más amplia de Millicom en el país cafetero.
Días antes, a fines de enero, la compañía había adquirido el 100% de las acciones de UNE EPM Telecomunicaciones que estaban en manos de Empresas Públicas de Medellín por aproximadamente US$ 571 millones. Dicha operación le permitió a Millicom tomar el control total de Tigo Colombia, que hasta entonces compartía con EPM en partes iguales.