Al respecto, la secretaria de Estado descartó tener miedo y afirmó que continuará trabajando y visitando las distintas universidades del país con el propósito de cumplir las labores de su cartera. "Yo voy a seguir yendo a las universidades, vamos a seguir conversando con los académicos y los estudiantes. Yo creo que esto no nos para para nada, tengo la convicción absoluta de hacer el mejor trabajo posible, mi hijo y mi marido merecen que yo pueda tener éxito en este trabajo y eso significa éxito para los chilenos", afirmó Lincolao desde el Palacio de Gobierno.
Según dijo, "creo que es una gran oportunidad para que tengamos un nuevo comienzo en donde nosotros como Gobierno podamos todos trabajar juntos por un mejor Chile, esa es la razón por la que estamos haciendo esto y esa es la razón por la cual yo no tengo miedo y esto no va a parar para nada ni a mi ni a los otros ministros para seguir interactuando con los chilenos". Junto con esto, Lincolao agradeció el apoyo transversal que ha recibido desde el mundo político: "Para mi familia es muy importante saber que está ese apoyo. Yo me vine a Chile a trabajar y a tratar de dar de vuelta la mano que Chile me dio, y en ese sentido a regresar el gran amor, cariño y educación que recibí en la Universidad de La Serena.
Yo desde que tomé este cargo con el privilegio de tener este título de ministra, que para mí significa ser un agente de cambio, de progreso, con un equipo fabuloso que tenemos, que estamos armando en el Gobierno pero también en el Ministerio". Fue en medio de la inauguración del año académico de la UACh que la secretaria de Estado fue encarada, insultada y hasta rociada con agua por un grupo de manifestantes que llegó al lugar con la intención de "funarla". A causa de la agresión, debió ser escoltada y escapar rápidamente del lugar en un vehículo.