La jornada también tendrá un ojo puesto en el otro duelo del grupo, donde Sao Paulo enfrentará a Millonarios. En el papel, el conjunto brasileño aparece como favorito y podría asegurar la clasificación y el liderato del grupo si consigue quedarse con la victoria. Pero independiente de lo que ocurra en Brasil o en Uruguay, todo apunta a que la clasificación terminará resolviéndose en la última fecha, cuando O’Higgins visite Bogotá el próximo 26 de mayo.
Porque incluso si alguno logra sacar ventaja este miércoles, la diferencia sigue siendo mínima y el cruce directo terminará teniendo carácter decisivo. El equipo ha demostrado que tiene argumentos futbolísticos para competir internacionalmente. Lo ha hecho jugando de frente, proponiendo y generando situaciones ante rivales de peso continental.
Pero en esta etapa de la Copa Sudamericana, competir ya no basta. Y convertir las ocasiones creadas puede terminar siendo la diferencia entre seguir soñando o comenzar a despedirse del torneo.