En conversación con La Tercera, la ministra Marín sostuvo que "hay críticas que son constructivas y que cuando uno asume un rol de liderazgo, un rol en un cargo público, también está expuesto a críticas que son públicas y a críticas que también son políticas y a críticas que son constructivas". En esa línea, sostuvo que "las críticas constructivas, del índole que sean, incluso política, uno las tiene que tomar con humildad para mejorar", pero puntualizó que "también hay críticas que han sido excesivas y que ya no son críticas y quizás nacen también desde el odio o incluso desde el machismo". Desde el comienzo de la administración que la vocera ha estado entre las peores evaluadas en los sondeos de opinión.

La semana pasada Sedini abordó el tema y señaló que "en una democracia las personas tienen derecho a tener su opinión. Muchas veces frente a algunas crisis los ministros tenemos que salir a poner la cara, a decir la verdad, y eso muchas veces no es tan popular". Respecto a críticas sobre la apariencia física de la titular de la Segegob, Marín acusó que "es machismo".

En ese sentido, recordó que ella también fue foco de cuestionamientos tras su nombramiento debido a su religión: "Cuando es mi nominación, cuando se me presenta como futura ministra, las primeras críticas que yo recibo son por mi fe". La secretaria de Estado defendió que "a mí me llama mucho la atención porque a nadie le preguntan en su trabajo cuándo lo van a contratar: 'Disculpe, ¿cuál es su credo? ' Jamás, jamás.

Es un tema. O incluso si no cree, ¿por qué se nos critica, o en este caso a mí muy personalmente, por tener una fe? ".