Sin embargo, desde Teherán negaron la existencia de negociaciones con Washington. El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de difundir “noticias falsas” con el objetivo de influir en los mercados financieros y energéticos. En paralelo, el mandatario estadounidense anunció la extensión por cinco días del plazo otorgado a Irán para permitir el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no cumplirse esta condición, podrían producirse ataques contra infraestructuras energéticas iraníes.