Para la familia de Zepeda y su defensa, el nuevo juicio representa otra oportunidad de demostrar su inocencia. El chileno, hoy de 34 años, siempre ha negado haber cometido el crimen. Esto ocurre pese al conjunto de antecedentes presentados por la fiscalía en su contra.
Antecedentes del caso La desaparición de Narumi Kurosaki ocurrió cuando la estudiante tenía 21 años. La joven fue vista por última vez la noche del 4 al 5 de diciembre de 2016. Ese encuentro ocurrió en su habitación de una residencia universitaria en Besanzón.
En ese momento se reunió con Zepeda. El cuerpo de Kurosaki nunca fue encontrado. Sin embargo, la fiscalía presentó varios indicios contra el chileno durante los juicios anteriores.
Entre ellos figuran testimonios de estudiantes que afirmaron haber escuchado una discusión entre ambos. La acusación también expuso otras evidencias. Entre ellas, la compra de un bidón de cinco litros de combustible y fósforos por parte de Zepeda antes de la desaparición.
También se mencionó el uso de las redes sociales de la joven tras su desaparición. Ambos habían mantenido una relación cuando el chileno estudiaba en Japón. En 2016 Kurosaki se trasladó a Francia para realizar un intercambio académico.
En ese periodo comenzó una nueva relación sentimental. Según su propio testimonio, Zepeda viajó desde Chile para intentar reconquistarla. Tras la desaparición de la estudiante, Zepeda regresó a Chile.
Posteriormente fue extraditado a Francia en julio de 2020. La Corte Suprema determinó entonces que existían “antecedentes con fundamento serio, cierto y grave” para acusarlo.