Un espectacular ambiente se vivió en Ñuñoa y el resultado en cancha acompañó para los fanáticos de la Universidad de Chile: Le ganaron 1-0 a la Católica y festejaron un nuevo clásico en el Torneo Nacional. Lo cierto es que el duelo se empezó a jugar desde temprano y en las gradas. Los hinchas azules no fallaron para un duelo que se vislumbraba como clave.
Y así fue. Ya desde la salida de los equipos quedó marcado el apoyo azul. Se desplegaron tres lienzos gigantescos en el sector sur del Nacional: Dos con la "U" y otro, el del medio, con el tradicional chuncho.
Además, chunchos y leones inflables, humos azules y rojos y globos de los mismos colores, fuegos de artificio, bombas de estruendo y cánticos ensordecedores que los hinchas no dejaban de entonar. Crecía incluso la pasión a la hora de entonar el himno de la institución... Y los fanáticos no desentonaron.
Pese a que algunos "entusiastas" estuvieron por minutos encaramados donde no debían, más allá de eso no hubo mayores incidentes. Sí lanzaron fuegos de artificio durante el segundo tiempo y encendieron bengalas, pero la voz del estadio frenó esa "jugada". Pitazo final y la fiesta ya estaba completada.
Nuevamente se entonó el himno, los jugadores agradecieron a sus fanáticos, cantaron juntos y la historia concluyó. "Ganar con 45 mil no es para cualquiera", se vanaglorió la U luego del partido, en agradecimiento a todos esos forofos que repletaron el recinto ñuñoino. También, tuvieron tiempo para burlarse del rival.
"Lucero rompió el hielo", escribieron, interpretado por muchos hinchas en redes como una provocación directa a la UC, en alusión al mote de "fríos".