En su discurso, el Mandatario explicó que la iniciativa contempla cerca de 40 medidas, las que están enmarcadas en cinco grandes ejes que buscan generar más crecimiento en el país, incentivar la inversión, crear más empleo formal y de calidad, y mejorar los sueldos y la seguridad social. En su mensaje, el jefe de Estado justificó el proyecto con la situación económica que atraviesa el país y criticó con dureza a los gobiernos anteriores, principalmente por las medidas tributarias acordadas en los últimos años. Las principales frases del discurso: "Tenemos un solo objetivo: que Chile sea un país donde el trabajo honesto alcance para vivir bien.
Un país seguro, donde una familia pueda tener su casa, sus hijos puedan estudiar tranquilos y los adultos mayores puedan descansar con dignidad". "Los datos son duros. En los últimos doce años, Chile creció en promedio apenas un 2% anual.
Al ritmo que crecimos entre 1994 y 2014, el valor de nuestro producto se multiplicaba por ocho. Al limitado ritmo de la última década, apenas se está doblando el valor de nuestra economía". "¿Por qué dejamos de crecer?
Porque las malas decisiones tienen consecuencia. Mientras desde el año 2000 la OCDE fue bajando sus impuestos corporativos desde el 31% al 22%, Chile los subió del 15% al 27% en ese mismo período. Los plazos para aprobar un estudio de impacto ambiental aumentaron un 90% en una década, pasando de 560 días a más de mil cien días.
Ese es el Estado que recibimos: gastando más de lo que ingresa y con una deuda que creció sin interrupción por casi veinte años". "El discurso era impecable. Los resultados, no.
La recaudación prometida nunca llegó. El crecimiento cayó del 5% al 2%. La inversión se contrajo.
Y la deuda pública se triplicó. Ese no fue un accidente: fue la consecuencia predecible de creer que subir impuestos genera riqueza. No la genera.
La desplaza o la expulsa del país. El gobierno anterior repitió la misma lógica con otro nombre y dejó el déficit estructural más alto de la historia reciente". "No llegamos aquí para repetir el ciclo anterior, llegamos para romperlo.
Vamos a romper con el estancamiento, vamos a romper con la cesantía estructural, vamos a romper con el Estado que gasta más de lo que tiene, vamos a romper la burocracia que paraliza y ahoga la inversión, vamos a romper todo lo malo, para reconstruir todo lo bueno". "En esto no compiten la derecha y el centro, no compite el gobierno y la oposición. Compite Chile contra el estancamiento.
Este proyecto es una oportunidad para que los chilenos, en unidad, cambiemos el rumbo pensando en las futuras generaciones". "No lo decimos para echarle la culpa a nadie. Lo decimos para que los chilenos entiendan por qué nuestro gobierno tiene que actuar con urgencia y no puede darse el lujo de malas reformas que sigan asumiendo compromisos que luego no se van a cumplir".
"A quienes pregunten a dónde queremos llegar, la respuesta es concreta: al año 2030, tenemos la ambición de disminuir la tasa de desempleo a 6,5%, que la economía crezca alrededor del 4% anual, y que las cuentas fiscales estén en equilibrio estructural". "Sé que habrá voces que digan que este proyecto favorece a los que más tienen. Esa objeción no resiste los datos.
El empleo lo puede crear cualquier empresa que tenga condiciones para crecer: el almacén de barrio, la empresa familiar, la compañía mediana, la gran industria. El crecimiento económico no es un beneficio para unos pocos, es la base material del bienestar de todos. Y quienes hoy dicen que primero hay que recaudar y después crecer llevan doce años demostrando que esa secuencia no funciona".
"Un mes de gobierno no alcanza para resolverlo todo, pero nos estamos haciendo cargo. Queremos demostrar que es posible gobernar distinto y que, si bien algunas decisiones son difíciles, el futuro del país agradecerá el coraje y las responsabilidad que asumimos con seriedad, convicción y la voluntad de rendir cuentas por los resultados".