El reloj de la Costanera de Punta Arenas decidió tomarse vacaciones esta última semana y quedó más apagado que el celular con 1%. Justo en uno de los sectores más fotografiados de la ciudad, a la altura de las clásicas letras de Punta Arenas, el reloj simplemente dejó de funcionar y quedó ahí, haciendo compañía al paisaje. Turistas sacándose fotos, vecinos caminando y el pobre reloj en modo “pantalla negra”.

Todo esto justo en una semana marcada por anuncios y consultas ciudadanas sobre el estado de la Costanera.