Con la tarea de ordenar la casa dice estar el subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa. Desde que asumió, el ingeniero comercial de la Universidad Católica se ha reunido con cerca de 65 alcaldes como parte de un trabajo que asegura será en terreno: “Llevaremos la oficina a la calle, al barrio”, buscando avanzar en descentralización. El exconsejero constitucional y exdirector ejecutivo de Ideas Republicanas, viaja todos los días desde Paine a Santiago, ya visitó Arica y Punta Arenas en el marco de su interés por estar atento a las preocupaciones de las regiones.

Una tarea que parte de un “gran dolor”, como lo califica, de que al momento de llegar “parte importante de los recursos que con los que cuenta la Subsecretaría a través de sus distintos programas, ya están comprometidos”. Hoy, precisa, que tiene un 12,7%, equivalente a $ 39. 904,9 millones, de los recursos del año disponibles para poder destinarlos a los objetivos “que nos hemos propuesto y que el programa de gobierno nos está exigiendo”, describe.

Una situación que responde a que hay proyectos que se vienen arrastrando por falta de ejecución y que hubo compromiso de recursos durante los primeros meses del año, sumado también a ajustes de presupuesto. “Hay un recorte que se hizo en enero, que es importante, como consecuencia de las emergencias que se enfrentaron y también los ajustes que hemos tenido que hacer nosotros como parte de la política de reajuste fiscal que nos ha pedido el ministro de Hacienda”, explica. - ¿Es más complejo entonces es cumplir con esta meta del 3% que solicitó el ministro de Hacienda de recorte o va a apelar?

- No, nosotros nos pusimos a disposición del requerimiento que hizo el ministro. A diferencia de otras unidades, como hacemos transferencias de recursos asociados a proyectos, lo que estamos sacrificando, más que una línea que esté hoy en ejecución, es adjudicar nuevos recursos para nuevos proyectos, que es igualmente doloroso, porque responden a demandas que tienen muchos alcaldes y gobernadores. Pero entendemos también de que cuando se enfrentan crisis -como las que estamos viviendo hoy-, hay que hacer esfuerzos y todos tratamos de contribuir a que ese esfuerzo sea razonable en virtud también de las dificultades que significa.

- ¿Cuál es el mensaje para los alcaldes respecto a si se les va a recortar o no algo lo que a lo que aspiran en este 2026? - Fuimos bien quirúrgicos y tratamos de tocar líneas que impactaban menos a los alcaldes que principalmente acuden a nosotros para el financiamiento de proyectos, que lo que buscan principalmente es recuperar barrios, infraestructura pública que ellos no tienen disponibilidad de fondos para poder financiar y tratamos de no tocar esa línea de financiamiento para que pudiéramos darles viabilidad a esos proyectos. Proyectos que, por lo demás, también ayudan mucho a darle dinamismo a la economía local.

- ¿Cómo va a ser el trabajo con los alcaldes tanto de oposición como del oficialismo en la distribución de los recursos? - Nosotros vemos todas las iniciativas en el mérito de los objetivos que buscan y uno no puede hacer distinciones del color político del alcalde para poder beneficiar una comunidad. En ese sentido, lo que estamos mirando hoy para poder darle apoyo a los municipios, en primer lugar, es asegurarnos que los municipios estén gastando bien los recursos y para eso toda la política de probidad, de transparencia, de fiscalización, de rendición de cuentas, es fundamental.

Ese es un elemento que se toma en cuenta de manera primaria para poder asignar recursos. En segundo lugar, que los proyectos respondan a los objetivos que también estamos promoviendo como gobierno. Hoy principalmente nos estamos concentrando en proyectos con objetivos en materia de seguridad y de crecimiento económico.

Eso también son elementos muy importantes para evaluar. Y también estamos mirando la historia hacia atrás cuando estamos tratando de apoyar a aquellos municipios que tienen carteras de proyectos que no han sido financiados. - Siempre se ha visto a la Subdere como una suerte de caja pagadora para algunos alcaldes, ¿cómo salvaguardar que no se malinterprete el rol que tiene la Subdere?

- La Subdere tiene hace bastante tiempo que cumplir ciertos estándares, ciertas exigencias a la hora de asignar los recursos y, en ese sentido, se ha ido profesionalizando mucho el trabajo. Hoy no hay recursos que uno entregue de manera discrecional, si es que no vienen acompañados con proyectos, con evaluaciones de ellos y con las validaciones en fondos de entes técnicos. Los recursos que se entregan tienen que responder necesariamente a ciertas necesidades de las comunidades y lo que uno puede hacer es ir priorizando esos proyectos que cumplen con todos los requisitos de elegibilidad y son más urgentes de ir atendiendo, dada las limitaciones de presupuesto que se tienen.

- Tras los casos convenios/fundaciones, ¿están pensando en nuevos mecanismos de control para los gobiernos regionales o para la ONG? - Después de lo que ocurrió con el caso convenios, hubo una reflexión bien profunda respecto a las líneas presupuestarias y las transferencias que se podían hacer a instituciones externas para poder ejecutar presupuestos. Hoy hay limitaciones legales y otras son autoimpuestas, porque nadie quiere correr el riesgo de verse expuesto a eso.

Lo que me ha tocado conversar con los gobernadores es que tenemos que avanzar en una agenda de probidad y transparencia que permita recuperar las confianzas entre los gobiernos regionales y la ciudadanía. Nosotros nos hemos puesto a disposición y vamos a colaborar y va a ser también parte de nuestro eje estratégico el poder fortalecer una agenda de probidad y transparencia con los gobiernos regionales.