Más de 200 motos scooter fueron destruidas en Nueva York, mediante aplastamiento con un bulldozer, como parte de una política de la ciudad contra el uso ilegal de estos vehículos. Según la comisionada de policía Jessica Tisch, se trató de decomisos a raíz de tránsito sin registro, sin seguro o que tenían patentes alteradas o falsificadas. "Son frecuentemente usadas en crímenes", afirmó la autoridad.