En una reciente entrevista concedida a la cadena Fox News, el presidente Donald Trump afirmó con seguridad que el conflicto bélico con Irán está 'muy cerca de terminar'. Durante la conversación con la periodista Maria Bartiromo, el mandatario se refirió a la contienda en tiempo pasado, lo que generó sorpresa en el ámbito internacional. Según Trump, el gobierno de Teherán está buscando 'desesperadamente' alcanzar un acuerdo de paz, lo que permitiría el cese de las hostilidades en el corto plazo.
El mandatario justificó el inicio de la intervención militar, denominada operación 'Furia Épica' en febrero pasado, argumentando que era una medida necesaria para frenar el programa nuclear iraní. 'Si no lo hacíamos, Irán tendría armas nucleares y no queremos eso', declaró Trump, reiterando su postura de que la ofensiva preventiva fue la única vía para garantizar la seguridad global. A siete semanas de haber comenzado la guerra, el presidente sostiene que su estrategia ha forzado a Irán a sentarse en la mesa de negociaciones.
Uno de los puntos clave para este posible desenlace es el rol que está jugando Pakistán como mediador. Trump sugirió que las negociaciones presenciales podrían retomarse en apenas dos días en Islamabad, destacando la labor del general paquistaní Asim Munir, a quien elogió por su gestión en la crisis. El presidente llegó a recomendar a los periodistas permanecer en la capital paquistaní ante la inminencia de un anuncio importante que podría cambiar el rumbo del conflicto en el Medio Oriente.
A pesar de este optimismo, el camino hacia la paz ha sido accidentado; tras una primera ronda de contactos liderada por el vicepresidente JD Vance el pasado sábado, las delegaciones se retiraron sin un acuerdo concreto. Como respuesta inmediata, Trump ordenó a la Armada estadounidense bloquear el estrecho de Ormuz, replicando una táctica previamente utilizada por Teherán. No obstante, el presidente confía en que la presión económica y militar finalmente obligará a las autoridades iraníes a ceder en las próximas rondas de diálogo.
Con estas declaraciones, Trump busca consolidar su imagen de líder capaz de resolver conflictos internacionales complejos mediante una combinación de fuerza militar y diplomacia directa. Mientras el mundo observa con cautela, la administración republicana se prepara para lo que consideran el cierre de un capítulo crítico en su política exterior. De confirmarse sus palabras, el fin de la guerra con Irán representaría un hito decisivo en su actual mandato y un respiro para la estabilidad de la región.