Alejandro, presidente de la ONG Tú me ayudas a crecer, convirtió su vivencia personal en residencias de menores en un motor solidario que hoy beneficia a cientos de niños en riesgo social de Talca. La reciente entrega de huevos de Pascua en los sectores más vulnerables de Talca no es solo una campaña estacional, sino el reflejo de un proyecto de vida con profundas raíces sociales. Detrás de la ONG Tú me ayudas a crecer se encuentra la figura de su fundador y presidente, Alejandro, quien transformó su propia biografía para servir de apoyo a las nuevas generaciones.

Tras vivir toda su infancia y adolescencia en hogares de menores en Santiago (pertenecientes a la Fundación Niño y Patria), Alejandro llegó a la capital del Maule en 2015 con un objetivo determinante: retribuir y acompañar a quienes enfrentan la realidad que él mismo conoció. Desde la creación oficial de la organización en 2017, la labor de este líder social se ha centrado en dignificar la infancia de niños, niñas y adolescentes (NNA) que residen en centros de Mejor Niñez y sectores periféricos. “Llegué a Talca con el fin de darle un vuelco a mi vida y apoyar a quienes viven lo que yo viví”, relata el presidente de la institución, quien ha trabajado incansablemente para expandir este modelo de ayuda a otras regiones del país.

Esta cercanía y conocimiento del sistema le permite a la ONG diseñar intervenciones que van más allá de lo material, enfocándose en la recreación, el deporte y el fortalecimiento emocional. La campaña de Pascua de este año, que incluyó recorridos por diversas juntas de vecinos y residencias, representa solo un eslabón en la cadena de apoyo anual que lidera la ONG Tú me ayudas a crecer. Bajo la dirección de Alejandro, la entidad gestiona entregas de ropa de invierno, artículos de higiene y campañas navideñas personalizadas.

Cada acción es transparente y se difunde a través de sus redes sociales, como Instagram (@ongtumeayudasacrecer), permitiendo que la comunidad talquina sea testigo del crecimiento de este sueño que nació en el seno del sistema de protección de menores. El impacto de la organización en el Valle del Maule continúa en ascenso, impulsado por el compromiso de un equipo que ve en su fundador un ejemplo de resiliencia. Con el cierre de la exitosa jornada de entrega de dulces, la ONG ya planifica sus próximas metas para el invierno y el Día del Niño.

El mensaje de Alejandro es claro: con las herramientas adecuadas y un entorno protector, los menores en riesgo social pueden transformar su realidad, tal como él lo hizo al llegar a la ciudad de Talca hace más de una década.