El nivel de amenaza para la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz continúa en categoría “crítica”, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, marcada por restricciones al tránsito y un fuerte despliegue militar en la zona. Autoridades marítimas británicas advirtieron que la situación responde a operaciones militares en curso, lo que se traduce en una mayor presencia naval, controles reforzados y posibles congestiones en áreas de fondeo, elevando significativamente los riesgos para las embarcaciones comerciales. En este contexto, se recomendó a los capitanes mantener vigilancia constante en el canal 16 de radio VHF —frecuencia internacional de emergencia— y extremar precauciones ante la posible existencia de minas u otras amenazas a lo largo de las rutas habituales de navegación.
El tránsito por el esquema de separación de tráfico marítimo y sus alrededores fue calificado como “extremadamente peligroso”, debido a que no todas las amenazas han sido completamente neutralizadas. Por ello, se insta a las navieras a revisar detalladamente sus evaluaciones de riesgo antes de cruzar el estrecho. Asimismo, se estableció una zona de seguridad reforzada para facilitar el paso de buques al sur del corredor principal, incluyendo la opción de utilizar aguas territoriales de Omán.
Sin embargo, el alto volumen de tráfico previsto obligará a una coordinación estricta para evitar incidentes. La tensión se intensificó tras el anuncio de Washington de implementar una operación de carácter “humanitario” para permitir la salida de embarcaciones retenidas en el golfo. El operativo contempla el despliegue de destructores, más de 100 aeronaves y cerca de 15.
000 efectivos, lo que refleja la magnitud de la crisis en uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. El estrecho de Ormuz es una vía clave por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, por lo que cualquier interrupción impacta directamente en los mercados internacionales, con efectos que pueden traducirse en alzas de precios medidos en dólares y mayor volatilidad económica.