La comunidad científica y sanitaria internacional identificó al primer paciente contagiado con hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, un brote que ya deja un saldo de tres fallecidos y varios turistas en observación. Se trata de un reconocido ornitólogo neerlandés que contrajo la enfermedad durante una expedición fotográfica en el cono sur. La investigación epidemiológica determinó que el foco de contagio no estuvo en el barco, sino en tierra firme.
El 27 de marzo, el Leo Schilperoord de 70 años y su esposa Mirjam de 69 años visitaron un basural en las afueras de Ushuaia, Argentina, con el fin de fotografiar al caracara araucano (o carancho de garganta blanca). Según expertos y guías locales, los vertederos son puntos habituales para los observadores de aves debido a la presencia de especies carroñeras. Sin embargo, el sitio visitado fue descrito como una "montaña de desechos" que ha superado los límites sanitarios, convirtiéndose en un hábitat crítico para roedores transmisores del virus.
Cronología de una tragedia en alta mar 1 de abril: El matrimonio Schilperoord embarca en el MV Hondius junto a 112 científicos y turistas con destino a Cabo Verde. Primer fin de semana de mayo: Se activan las alertas tras la muerte de tres pasajeros a bordo. Paciente Cero: Leo Schilperoord fallece en el barco.
Su cuerpo fue desembarcado en la remota Isla de Santa Elena. Trágico final en Sudáfrica: Mirjam, su esposa, logró completar el viaje en barco pero colapsó en el aeropuerto de Johannesburgo mientras intentaba regresar a Europa. Falleció al día siguiente en un hospital sudafricano.
Además del matrimonio fallecido, se reportó una tercera víctima fatal y cinco turistas adicionales contagiados que permanecen bajo estricta vigilancia médica. El hantavirus es una enfermedad zoonótica que se transmite por la inhalación de partículas de orina, heces o saliva de roedores infectados, y su aparición en un entorno confinado como un crucero ha movilizado a las autoridades de Argentina, Sudáfrica y el Reino Unido.