Sin importar la edad del paciente, es posible intervenir. El especialista reconoce “una cierta discordia entre los que piensan que la articulación no tiene nada que ver con cómo muerdo y los que sí piensan que la articulación está directamente relacionada”. Para ejemplificar esta relación, explica que una persona que abre y cierra su boca sin dificultad, al incorporar un aumento de altura en una pieza dental y morder con ello durante una semana, probablemente desarrollará dolor en la articulación: “Estoy seguro de que va a volver en 10 días más con un dolor terrible en la articulación diciendo ‘por favor sácame esto porque no me duele el diente, me duele la articulación’.
Ahí yo te demuestro que cómo tú muerdes puede alterar la forma en que la articulación se debe afectar”. Trabajo en equipo para la correcta rehabilitación “Cuando yo hago un tratamiento de ortodoncia con un enfoque más rehabilitador, tengo que tratar de estabilizar todo el sistema y después me preocupo de los dientes, los dientes van al final porque es lo más fácil de mover”, estableció el docente. Con un trabajo en conjunto de profesionales de la otorrinolaringología y la fonoaudiología, ahora se pone mayor énfasis en el trasfondo respiratorio.
El especialista identificó que “casi el 40 hasta el 60% de los pacientes que atendemos tienen problemas respiratorios, tienen algún grado de alteración del tercio medio”. De esta manera, la ortodoncia contemporánea avanza hacia un modelo que integra estética y funcionalidad, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas a través de tratamientos más completos y sustentables en el tiempo, que incluso evitan apneas del sueño y migrañas.