Carolina Rojas Parraguez Directora Académica CPECH Durante años, el acceso a la educación superior en Chile estuvo condicionado por un calendario anual de admisión. Aunque la prueba podía rendirse más de una vez, era necesario esperar al año siguiente para ajustar resultados. El sistema ordenaba los tiempos, pero concentraba la presión en un único ciclo.
La PAES de invierno, cuyas inscripciones se abrieron estos días, modificó esa lógica: permite rendir dos veces en un mismo año y planificar con mayor margen. Ya no es necesario esperar un año para ajustar una estrategia o mejorar puntajes. Tener dos instancias no es solo un cambio administrativo, sino un giro en el enfoque.
El acceso deja de jugarse en una sola oportunidad y pasa a entenderse como un proceso con margen real de ajuste. Cuando existe otra rendición dentro del mismo año, el error deja de percibirse como definitivo. Es posible revisar resultados con mayor distancia, detectar brechas y reorganizar.