"Por esa vía vamos a reducir, y hay un acuerdo con el ministro (de Hacienda, Jorge) Quiroz que no se va a comprometer ninguno de los beneficios sociales de los planes habitacionales, ni tampoco la reconstrucción", afirmó el titular de Vivienda. Es "cero ideología" En este contexto, "vamos a reversar el tema de la expropiación de Colonia Dignidad y dictaremos un decreto que revoca al que dio origen al plan. Nos están pidiendo recursos para tasarlo.

Nosotros no vamos a hacer eso, porque no tenemos los recursos", aseveró el arquitecto al medio citado. "Tenemos una estimación que solamente la parte urbana son 47 mil millones de pesos. No los tengo.

Con esa plata puedo arreglar 1. 500 viviendas que están en mal estado; puedo mejorar 60, 70 canchas que hoy están abandonadas, donde los niños no pueden jugar. Entonces, gobernar es priorizar (...

). Si nos sobra plata, bueno, podremos hacer estas cosas, y quizás otros ministerios tienen los recursos para seguir con ese proyecto", manifestó. Consultado sobre si esta decisión es de carácter ideológico, el titular de Vivienda contestó que "no, nada, cero ideología.

Es puro criterio de prioridad social", y planteó que los organismos de derechos humanos "pueden pedirle a otro ministerio que lo haga, o a un organismo internacional (... ). Este proyecto no tiene nada que ver con nuestra agenda".

Recuperar dinero de la expropiación de la megatoma de San Antonio Por último, Poduje también aseguró que buscarán recuperar un porcentaje que el Estado gastó en la expropiación parcial de la megatoma de San Antonio. "El cheque se giró a fines de diciembre de 2025. Nosotros consideramos que se pagó mucha plata (11 mil millones de pesos).

Ese terreno, en las condiciones en que está, sin factibilidad sanitaria, de escasa infraestructura, sin urbanización, no puede costar eso", sostuvo. Asimismo, "dado que ya se expropió ese terreno, lo mínimo que podemos hacer es que ahí se pongan las familias que estaban antes en la fila (para obtener una vivienda) en San Antonio. Las que están después, se tienen que ir, obviamente.

Esas casas no tienen permiso, son todas ilegales. Esta es una ciudad informal que creció sin ningún tipo de control", aseveró. En esta línea, el ministro de Vivienda admitió que "todavía no ha calculado" cuánta gente tendrá que abandonar el lugar, pero reafirmó que, "(como Gobierno), nos eligieron para eso (tomar medidas drásticas), y no por lindos".

"Si nos preocupara (otra caída en la aprobación de la Administración) no podríamos hacer nada. Las medidas que estamos tomando se van a ver reflejadas en una mejoría; se van a ver -no me cabe duda- en la popularidad del Presidente y del Gobierno", cerró.