Con la presencia del ministro del Interior, Claudio Alvarado, la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara revisó las prioridades de la cartera para el presente año, en una sesión donde el foco terminó concentrándose en la política migratoria y, en particular, en el proceso de expulsiones de migrantes irregulares. Durante la exposición, el secretario de Estado detalló la agenda legislativa que impulsará el Ejecutivo en los próximos meses, abordando temas como la descentralización y otras materias propias de su ministerio. Sin embargo, fue en el ámbito migratorio donde surgieron las principales tensiones entre el Gobierno y los parlamentarios.
Al respecto, el ministro Alvarado sostuvo que “materializar en tiempo y forma las expulsiones cuyo proceso ya está avanzado y que hay que desarrollar” es el principal desafío. Asimismo, explicó que se trata de un procedimiento complejo y de alto costo, debido a las exigencias internacionales que obligan a que cada persona expulsada sea acompañada por funcionarios de la PDI, lo que limita los vuelos y cupos disponibles. A esto se suma la dificultad derivada de la falta de relaciones con Venezuela, lo que impide un traslado más eficiente.
Pese a estas explicaciones, la mayoría de las y los integrantes de la comisión manifestaron su molestia, cuestionando que no se presentara un plan completo de expulsiones. En particular, criticaron la ausencia de estimaciones, cifras concretas y etapas claras de cumplimiento, lo que, a su juicio, impide evaluar la efectividad de la política del Gobierno en esta materia. Los parlamentarios también expresaron preocupación por otros aspectos vinculados a la gestión migratoria, como las 23 mil personas que esperan su nacionalización y los 123 mil trámites pendientes de regularización.
Frente a este escenario, la instancia acordó continuar revisando estos temas en una próxima sesión, con el objetivo de profundizar en las medidas necesarias para avanzar hacia una migración ordenada, regular y segura.