“Esto no es una dictadura económica. Tiene que haber diálogo con el Congreso, porque somos colegisladores”, afirmó, anunciando que junto a la bancada PPD e independientes solicitarán una sesión especial para que la autoridad económica rinda cuentas ante el país y el Parlamento. Ambos senadores hicieron un llamado a poner en el centro de la discusión a las personas, especialmente a quienes enfrentan mayores dificultades, insistiendo en que cualquier ajuste fiscal debe considerar el impacto real en la vida cotidiana de la ciudadanía.

El debate, que comienza a instalarse con fuerza en el escenario político, abre interrogantes sobre el equilibrio entre responsabilidad fiscal y protección social, en un contexto donde las decisiones económicas tienen efectos directos en la calidad de vida de las familias.