Si bien en la reunión con del lunes en la noche con Quiroz, por Zoom, los diputados rechazaron la posibilidad de que la rebaja del IVA a los medicamentos y a los pañales se recoja en un proyecto aparte, entre los tantos acercamientos de este martes surgió una propuesta que podría ser un término medio entre lo que quiere el PDG y a lo que puede acceder el gobierno. Se trataría de incorporar la rebaja del IVA a los medicamentos en un proyecto aparte, pero que ingrese en paralelo al de reactivación económica. Bolsillo Familiar Electrónico Los diputados estarían deliberando acerca de esta posibilidad, sin embargo, en el Ejecutivo están optimistas y, desde su punto de vista, la colectividad “está más lejos del rechazo y más cerca del acuerdo”.

Pese a que también están preparados para no contar con los 13 votos de bancada, pues están conscientes de que la instancia no es todo lo ordenada que les hubiera gustado y que no necesariamente se alinearán todos detrás de la propuesta, si es que la aceptan. En su periplo por el Congreso, Quiroz -junto a los ministros de Alvarado y García- también se reunió con Demócratas. En la cita estuvieron presentes los senadores Matías Walker, Miguel Ángel Calisto y la presidenta del movimiento, diputada Joanna Pérez.

Los parlamentarios le entregaron una propuesta de seis carillas para mejorar el proyecto. No obstante, el titular de Hacienda fue igual de franco y directo que con el PDG, explicando que no puede asumir compromisos que lo saquen de los márgenes del informe financiero, porque ello implica mayor gasto que no está en condiciones de asumir. Entre las propuestas de Demócratas destacan el fortalecimiento y ampliación del Bolsillo Familiar Electrónico, como mecanismo de apoyo directo y eficiente a los hogares; que se promueva el teletrabajo con foco en las mujeres; el despacho del proyecto de sala cuna; un plan de destrabe de la inversión pública y privada como eje de reactivación económica; reexaminar el rol de las empresas públicas, en particular ENAP, como herramientas para contribuir a la estabilidad de precios y a la eficiencia en la cadena de abastecimiento energético; y acceso universal a medicamentos a través de Cenabast como mecanismo de eficiencia del gasto en salud, entre otros.

Aunque los parlamentarios se quedaron con la sensación de que una de sus principales propuestas, la referida al Bolsillo Familiar Electrónico, podría tener acogida en el gobierno, pero no incluida en el proyecto misceláneo para no incurrir en mayor gasto, no descartan que se admita a través de otra fórmula. PPD y DC no ceden Pese a que, al inicio de la socialización del proyecto, el gobierno no consideró al PDG, intentando acercarse al PPD y la DC -confiando en que como tiendas moderadas acogerían con mayor interés la propuesta- la estrategia no funcionó y en el gobierno reflexionan que estas tiendas “terminaron siendo más duras”. Por lo que ahora tiene todas sus fichas puestas en la tienda de Parisi en la Cámara.

Pero ya está viendo que tendrá que renunciar a aprobar la idea de legislar por un amplio margen. En la DC, el jefe de bancada Jorge Díaz aseguró a DF que en la única reunión que tuvieron con García Ruminot no se habló de este proyecto y que “no ha habido trabajo prelegislativo” de parte del gobierno, en lo que a esta bancada compete. Por lo que, si bien quieren ver primero el contenido del proyecto, porque hay mucho que se desconoce aún, en principio están por rechazar la idea de legislar.

Una mirada similar planteó el jefe de bancada del PPD, Raúl Soto, quien enfatizó a DF que el gobierno definió que el corazón del proyecto es la rebaja tributaria y recordó que eso “es una línea roja para nosotros”, por lo que, si la iniciativa ingresa en las condiciones anunciadas, rechazarán la idea de legislar. Por lo que instó al Ejecutivo a que “no peque de exceso de confianza, de inflexibilidad y de exceso de dogmatismo, porque está en riesgo de que su proyecto no se apruebe, o se apruebe por muy pocos votos y eso tampoco es deseable, tratándose de un proyecto tan importante”. A propósito de las negociaciones entre el PDG y el Ejecutivo, el diputado se resiste a creer que el expresidenciable “queme y dilapide su capital político, aprobando una medida tan impopular y en el que la ciudadanía está tan en contra como es la rebaja de los impuestos a los más ricos.

Y, al mismo tiempo, darle la espalda a la clase media, las pymes y los sectores vulnerables. Por más que les den algunas migajas”. En este escenario, Soto especula que es probable que el gobierno “pirquinee un par de votos” del PDG, pero no cree que consiga el respaldo institucional de la bancada, porque de ser así sería “un error que le costaría caro” a Parisi.

Respecto del PPD no descarta ir al Tribunal Constitucional, porque están analizando el tema con constitucionalistas, pero tampoco es una decisión tomada. El ministro de Hacienda también almorzó con los parlamentarios del Partido Republicano en el Senado. Algunos de los que participaron aseguran que no se abordó el estado de avance de las negociaciones para conseguir los votos, sino que más bien se conversó acerca de cómo se abordaría la tramitación de la iniciativa.

En ese contexto, quien estaría en una apostura bastante rígida es el presidente de la comisión de Hacienda, Agustín Romero, pues habría planteando que pretende hacer cumplir las urgencias y que cuando mucho escucharía al Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y el Banco Central, pero que no estaría dispuesto a recibir a las Pymes y todos los relacionados con el proyecto que pretendan ir a exponer. Ello, en el contexto de que el gobierno se prepara para que la iniciativa vaya a más de una comisión.