El Pentágono anunció una reforma a su proceso de ventas militares al extranjero con el objetivo de acelerar la entrega de armamento a aliados y socios estratégicos, fortaleciendo sus capacidades de autodefensa y reduciendo los tiempos de espera. El subsecretario de Defensa para Adquisiciones y Sostenimiento, Michael Duffey, explicó que los cambios buscan hacer más eficiente y rápida la provisión de capacidades militares, en respuesta a un escenario internacional marcado por crecientes exigencias de seguridad. Como parte de la reestructuración, áreas encargadas de cooperación en seguridad y transferencia tecnológica fueron integradas a su oficina para coordinar esfuerzos, fortalecer la base industrial estadounidense y agilizar la respuesta a la demanda externa.

Según Duffey, la reforma apunta a responder tanto a las necesidades de Estados Unidos como a los requerimientos de sus aliados, disminuyendo retrasos en contratos y acelerando entregas de sistemas de defensa. La iniciativa se produce luego de que Washington informara que las ventas militares al exterior alcanzaron en 2024 un récord de US$318. 700 millones, reflejando un fuerte aumento en la demanda por equipamiento estadounidense en regiones clave como Europa y Medio Oriente.

Desde el Pentágono sostienen que reforzar a sus socios con armamento avanzado es parte de la estrategia para enfrentar desafíos globales y sostener la proyección de seguridad de Estados Unidos.