Burneo afirmó que el proceso electoral sigue en curso y reconoció el esfuerzo de los sesenta Jurados Electorales Especiales (JEE) dado que, "por primera vez, se está realizando el recuento de voto" en un proceso electoral de Perú, en forma "pública y transparente". "Entendemos la expectativa y preocupación que existe en la ciudadanía, por eso estamos actuando con absoluta transparencia", remarcó. "El JNE está trabajando sin pausa para dar cumplimiento a cada una de las etapas del proceso electoral", expresó el presidente de la máxima entidad electoral, quien remarcó el compromiso "inquebrantable" del máximo tribunal electoral de que "la voluntad de las urnas se respete".
Fujimori y Sánchez, virtuales candidatos al balotaje Con el escrutinio al 99,98%, la candidata derechista Keiko Fujimori reúne el 17,17% de votos válidos, seguida por el izquierdista Roberto Sánchez con 12,03%, con lo cual ambos son los virtuales candidatos para la segunda vuelta de junio próximo. En tercer lugar, con cerca 20. 000 votos menos que Sánchez, quedó el ultraderechista Rafael López Aliaga, con el 11,98%.
El pleno del JNE informó, en un pronunciamiento leído por una portavoz, que estaban pendientes las proclamaciones de resultados de 13 jurados descentralizados, los cuales tendrán hasta el sábado 16 para terminar con esa etapa. Agregó que las miles de actas de votación con observaciones han sido resueltas, se procedió al recuento de votos en los casos pertinentes, las apelaciones fueron resueltas por el JNE y que los JEE devolvieron las actas observadas para incluir esa información en el cómputo final. Asimismo, el JNE acordó que en el caso de la instalación de las mesas de votación en el exterior, con miras a la segunda vuelta, se pueda realizar con miembros de otras mesas de sufragio, y en el caso de abandono de cargo durante el escrutinio, sean los cónsules quienes asuman esa responsabilidad y firmen las actas de votación.
El proceso electoral del 12 y 13 de abril sufrió demoras en el inicio de la votación de varias horas en muchas mesas, especialmente en Lima y en Estados Unidos, que provocaron denuncias de un presunto fraude por parte del candidato ultraconservador López Aliaga, quien reclamó una auditoría antes de proceder con la proclamación de los resultados finales.