El candidato presidencial de izquierda Roberto Sánchez amplió su ventaja sobre el postulante de ultraderecha Rafael López Aliaga, con un 94 por ciento de las actas contabilizadas en el escrutinio tras las elecciones del domingo (que se extendieron después hasta al lunes) en Perú. La diferencia se sitúa en torno a los 14 mil votos, impulsada por la incorporación de actas provenientes de zonas rurales, especialmente de la región de Cajamarca. Sin embargo, el proceso aún no está cerrado.

Resta la contabilización de votos del exterior, además de cerca de 5. 800 actas observadas, que deberán ser revisadas antes de una proclamación definitiva. El desarrollo del escrutinio ha sido objeto de críticas por la lentitud del proceso y por dificultades en la instalación de mesas de sufragio durante la jornada electoral.

Estas situaciones derivaron en la apertura de una investigación policial para esclarecer lo ocurrido. En ese contexto, el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, solicitó reprogramar su declaración ante las autoridades, argumentando problemas de salud y el estrés asociado al proceso de conteo. La solicitud contempla la posibilidad de que el titular del organismo comparezca de forma telemática en una nueva fecha, mientras continúan las indagatorias sobre el funcionamiento del proceso electoral.