Así, la estrategia de campaña del candidato izquierdista está focalizada en la conquista de Lima, donde mostró mayor debilidad, quedándose apenas con el 4% de los votos en primera vuelta, resultado insuficiente para ganar los comicios del 7 de junio. El avance del seguidor del expresidente Pedro Castillo es visto con preocupación por el mercado. La confianza empresarial a corto plazo cayó en abril a su nivel más bajo en casi dos años, según un informe del banco central publicado este mes.
Los bonos y la moneda de Perú también han tenido un desempeño inferior al de sus pares en las últimas semanas, según lo consignado por Bloomberg. “Se ha producido un marcado deterioro, impulsado principalmente por la incertidumbre electoral y el temor a un cambio radical en la forma en que se gobierna el país”, declaró el exministro de Hacienda, Luis Miguel Castilla. Reducir el antivoto En la vereda del frente, Keiko Fujimori debe encarar al antifujimorismo.
“Su estrategia es ir reduciendo el antivoto. La señora Fujimori es muy resistida por la gran mayoría de los peruanos. En las tres últimas elecciones ella perdió en segunda vuelta por lo que se denomina como antifujimorismo”, indica Cárdenas, quien agrega que en esta ocasión juega a su favor el hecho de que hubiera una candidatura más a la derecha, como era la de López Aliaga, lo que contribuyó a posicionarla como una postulante más cercana al centro político peruano.
Cabe recordar que la representante de Fuerza Popular llega por cuarta vez consecutiva a una segunda vuelta. En 2011, frente a Ollanta Humala, aparecía en un escenario competitivo e incluso liderando algunas mediciones finales con 41% versus 39%, aunque terminó perdiendo por poco más de dos puntos. En 2016 alcanzó su mejor posición histórica: llegó al balotaje contra Pedro Pablo Kuczynski con 52,6% de intención de voto y como clara favorita, pero finalmente fue derrotada por apenas 0,24 puntos porcentuales.
En tanto, en 2021 partió en desventaja frente a Pedro Castillo -31% versus 42%- aunque logró acortar significativamente la brecha durante la campaña antes de volver a caer por un margen mínimo. Se diluye la denuncia de fraude En medio de la definición electoral, López Aliaga ha insistido en que hubo un fraude electoral. Incluso este domingo aseguró que detrás del complot había agentes internacionales, incluida “la gente de Boric”, refiriéndose al expresidente chileno.
Sin embargo, el exalcalde de Lima no ha sido capaz de presentar pruebas de su denuncia, mientras que observadores internacionales, de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos (OEA), han descartado esa alternativa.