La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que el mercado petrolero mundial podría entrar en una “zona roja” durante julio o agosto, debido al agotamiento de las reservas y al aumento de la demanda de crudo en medio de la temporada alta de viajes en el hemisferio norte. El director ejecutivo de la entidad, Fatih Birol, señaló que el escenario se ha vuelto especialmente delicado por las restricciones al suministro provenientes de Medio Oriente y el impacto del conflicto en la zona sobre el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde antes de la guerra transitaba cerca del 20% del petróleo mundial. “Normalmente, durante el verano aumenta el consumo de petróleo.
Hoy las reservas están cayendo, el suministro desde Medio Oriente enfrenta dificultades y la demanda sigue subiendo. Si la situación no mejora, podríamos entrar en zona roja en julio o agosto”, afirmó Birol durante una conferencia en Londres. La advertencia llega en momentos en que millones de personas comienzan sus desplazamientos de vacaciones, elevando el consumo de combustibles a nivel global.
Según la AIE, la presión sobre el mercado podría traducirse en nuevas alzas del petróleo y de los costos energéticos para hogares e industrias. Birol sostuvo que la principal solución pasa por la reapertura “total e incondicional” del estrecho de Ormuz. Aunque la AIE ha impulsado medidas de emergencia —como liberación de reservas estratégicas y recomendaciones de ahorro energético— reconoció que esas acciones solo permiten ganar tiempo.
“Es como gastar dinero sin recibir ingresos. Puedes seguir usando reservas, pero llega un momento en que se acaban”, explicó. “La peor crisis energética de las últimas décadas” El director de la AIE aseguró además que la actual crisis energética podría superar incluso a las grandes crisis del petróleo de 1973 y 1979, así como al impacto energético provocado por la invasión rusa de Ucrania en 2022.
“Hemos vivido tres grandes crisis energéticas en los últimos 50 años. Esta situación es mayor, incluso mucho mayor, que esas tres crisis históricas juntas”, afirmó. El impacto no se limitaría al petróleo y al gas.
La AIE advirtió que por el estrecho de Ormuz también circulan fertilizantes, productos petroquímicos, helio y azufre, esenciales para múltiples industrias y para la producción agrícola mundial. La entidad teme que las interrupciones prolongadas puedan afectar especialmente a economías emergentes y países en desarrollo, generando nuevas presiones inflacionarias y encareciendo productos básicos en distintos mercados internacionales.