El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos creció un 0,1 % en el cuarto trimestre de 2025 con respecto al tercero, mientras que la economía estadounidense se expandió un 0,5 % a ritmo anualizado en ese periodo, una y dos décimas menos, respectivamente, que en la segunda estimación publicada en marzo. Según datos dados a conocer este jueves por el Buró de Análisis Económico (BEA), el PIB estadounidense creció en conjunto un 2,1 % en 2025, el mismo nivel que en el estimado anterior y una moderación frente al incremento del 2,8 % de 2024. Estas cifras, publicadas con retraso por el BEA debido al cierre del Gobierno federal que paralizó a la Administración estadounidense entre octubre y noviembre pasados, quedaron por debajo de las estimaciones en tasa anualizada de los analistas, que preveían una expansión trimestral anualizada cercana al 3 %.
La caída en estos indicadores refleja revisiones a la baja en las inversiones, cuyo crecimiento disminuyó un punto porcentual hasta quedar en un 2,3 % (de un 3,3 % en el segundo estimado) y en el gasto de consumo, que bajó una décima hasta un 1,9 %. La desaceleración del PIB estadounidense en el cuarto trimestre mostró un decrecimiento del 5,6 % en el gasto público, frente al 5,8 % del segundo estimado, y una caída aguda en el índice de exportaciones, que pasó de disminuir un 0,9 % en el primer dato a registrar una bajada de un 3,3 % en el segundo, hasta finalmente quedar en un decrecimiento del 3,2 %, según las cifras revisadas hoy. Las importaciones, que se restan al cálculo del PIB, disminuyeron un 1 %, una décima menos que en el dato anterior.
Ligado al cierre del Gobierno estadounidense, el gasto en defensa se mantuvo sin cambios en su reducción del 10,7 %, en el último trimestre del 2025, mientras que el gasto federal también bajó en un 16,6 %, una décima más de caída según el dato anterior. El PIB, junto a la inflación y los datos de empleo, son indicadores clave para la Reserva Federal (Fed) en sus decisiones de política monetaria cuando se reúna los próximos 28 y 29 de abril, en la que podría ser la última reunión de la presidencia de Jerome Powell, que termina en mayo próximo su mandato al frente del banco central estadounidense.