“Este reconocimiento refleja un trabajo sostenido y una forma de hacer las cosas donde la calidad no se negocia. Competir en estos espacios exige consistencia, y eso es precisamente lo que buscamos en cada uno de nuestros procesos”, señaló Fernando Bou, fundador y maestro pisquero de Bou Legado, tras recibir el reconocimiento. El fundador agregó que “el pisco chileno tiene más de 300 años de historia y una tradición construida con oficio y aprendizaje.
Hoy esa base nos permite dialogar de igual a igual con otras categorías de destilados a nivel global”. Finalmente, Bou subrayó que “estos resultados no son un punto de llegada, sino una señal de que el camino es el correcto. Nuestro foco sigue estando en el producto y en representar, con seriedad, el origen y la identidad del pisco chileno”.
Con resultados consistentes en distintos certámenes internacionales, Bou Legado continúa consolidando su presencia entre los piscos premium más reconocidos de Chile, contribuyendo a ampliar la visibilidad del pisco chileno en la escena global de destilados.