A partir del 15 de abril entró en vigencia la Alerta Sanitaria dispuesta por el Gobierno y hace unos días fue presentado al país, por la Ministra de Salud, el Plan de Alerta Oncológica que busca enfrentar la segunda causa de muerte en el país. Con este plan se espera que los 33. 702 pacientes, que están a la espera de una atención oncológica, GES y No GES al 31 de enero de 2026, puedan comenzar su proceso terapéutico.

Lamentablemente para los chilenos, las cifras que se conocen son muy dramáticas, los pacientes con cáncer representan aproximadamente el 26% de los fallecidos. El año 2025 se diagnosticaron 63. 274 nuevos cánceres y se estima que para el 2035 serán prácticamente 80 mil nuevos cánceres y esto muestra que el país no ha tenido la capacidad de llegar oportunamente con esas atenciones.

Es por esto que se dispuso incluir este plan dentro de los compromisos urgentes a cumplir dentro de los primeros 90 días de Gobierno. Decisión que compartimos plenamente, porque nos ha tocado trabajar directamente con organizaciones de pacientes con cáncer, que han luchado por años para no ser abandonados. Lee también...

Qué propone el Plan de Alerta Oncológica del Minsal para acelerar la atención de pacientes con cáncer Miércoles 29 Abril, 2026 | 06:02 El Plan de Alerta Oncológica está organizado en tres grandes fases y la primera permitió identificar, validar y consolidar los listados de pacientes oncológicos, en un trabajo conjunto entre Fonasa, Redes Asistenciales, Salud Pública y el Ministerio; identificando al 31 de enero de 2026, una base oficial de 33. 702 personas con tiempos de espera prolongado. Paralelamente, se trabajó para identificar toda la oferta disponible de centros de salud, por si algunos casos necesiten ser derivados a un segundo prestador; logrando aumentar a 21 centros privados con resolutividad oncológica para permitir recibir estos pacientes.

La segunda fase es de contacto y vinculación, en ella cada hospital fue instruido para ubicar a los pacientes registrados en espera oncológica e identificar si tenía la capacidad de gestionar el caso en su horario habitual. De no ser así, se habilitarán extensiones horarias para aumentar la capacidad de resolución del sistema público después de las 17:00 horas y los fines de semana, tanto en diagnóstico como en cirugía, en una medida que valoramos, entendiendo que puede ser complicada de aplicar, pero absolutamente necesaria para lograr salvar la vida de pacientes que hoy no han tenido esa oportunidad. Nos parece de especial importancia que los hospitales ya han contactado al 53% de los pacientes oncológicos GES o no GES, identificados con tiempos de espera prolongados, porque esto permite que en esta semana todos ellos hayan sido vinculados por su hospital y se comience con la gestión de su proceso terapéutico.

La tercera fase es de acompañamiento y seguimiento, y en ella el hospital tomará contacto con el paciente y si tiene la capacidad de resolver su situación, le agendará la hora o le ofrecerá la solución para su problema, que puede ser confirmación diagnóstica o el inicio de su tratamiento oncológico. Si el recinto no puede prestar la atención, se activa el segundo prestador sin costo para el paciente, de acuerdo a lo que está convenido en la ley de las Garantías Explícitas en Salud, GES, aunque el hospital de origen acompañará al paciente durante todo su proceso. Al ser derivado al segundo prestador, el paciente recibirá la resolución completa de toda la patología oncológica.

El objetivo es que al 30 de junio del 2026, todos los pacientes identificados dentro de este plan estén en vías de resolución de su problema de salud, con la gestión de su proceso terapéutico. Tenemos plena confianza en que este es un plan que permitirá atender, de manera eficiente y rápida, un problema de salud en que, por razones obvias, no es posible que los pacientes tengan largas esperas como ha sucedido hasta ahora. Lee también...

Alerta sanitaria en cáncer: cuando el alta médica es el comienzo Martes 21 Abril, 2026 | 12:19 Compartimos plenamente lo señalado por la Ministra de Salud, el sentido de que este es un plan “que va a permitir una nueva forma de hacer las cosas, para que los pacientes no tengan que esperar tiempos prolongados, cuando esa espera compromete su salud”. Sabemos que este diagnóstico ha permitido conocer cómo enfrenta Chile una de las principales causas de muerte y qué tan preparado está el sistema para responder con oportunidad, equidad y calidad. También tenemos claro que el cáncer no es solo un problema sanitario; es también un fenómeno social que expone con crudeza las desigualdades estructurales.

Algunos pacientes acceden a diagnósticos tempranos y tratamientos de última generación, mientras otros enfrentan largas listas de espera, traslados interminables y diagnósticos tardíos, que reducen drásticamente sus posibilidades de supervivencia. Es nuestra responsabilidad y la de todos los involucrados en los sistemas de salud, públicos y privados, entender la urgencia de las medidas que se están tomando, porque la vida de muchos chilenos depende del aporte esforzado de quienes tienen en sus manos la opción de salvarlos.