Diversas reacciones ha generado el anuncio del Gobierno de José Antonio Kast sobre los alcances del Plan de Reconstrucción Nacional que fueron explicados por el propio Presidente en cadena Nacional el pasado jueves y que luego el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, abordó en detalle. La iniciativa contempla más de 40 medidas destinadas a la generación de empleo, atracción de inversión y ajustes tributarios, acciones que también se espera generen un impacto en las pequeñas y medianas empresas. Así lo explican diferentes expertos como el director del Magíster en Desarrollo Económico de la Universidad Autónoma, Pablo Muller-Ferré, quien destacó que estas medidas apuntan a reducir los costos de contratación y mejorar los márgenes.

De acuerdo con el director, el impacto más inmediato se observaría en el mercado laboral, debido a la reducción del costo de contratación mediante subsidios o créditos tributarios que, si bien son transversales a todas las empresas, tienen un efecto proporcionalmente mayor en empresas de menor tamaño. “En el caso de las pymes, el principal beneficio de este subsidio está en la contratación, porque permite reducir directamente ese costo. Dado que son más intensivas en recurso humano que en capital -a diferencia de las grandes empresas-, el efecto es inmediato y directo”, sostuvo.

A esto se suma el rediseño de la carga tributaria, orientado a mejorar la competitividad del sistema. “La redistribución de las tasas impositivas apunta a fortalecer la competencia al reducir la carga tributaria. Esto no necesariamente se traducirá en menores precios -aunque podría ocurrir-, pero sí en mayores márgenes, especialmente para las empresas más pequeñas.

Esa mayor margen, incentiva la inversión y, con ello, la contratación. Ahí está, en definitiva, la principal fortaleza del proyecto”, explicó Muller. En la práctica, este aumento de márgenes podría traducirse en mayor capacidad de reinversión, contratación e incluso expansión, añadió.

Voces vinculadas a las pymes Hans Huber, Risk & Portfolio Associate de Xepelin (Soluciones de financiamiento y gestión de liquidez para tu empresa en Chile), también se refirió al anuncio del Presidente José Antonio Kast y declaró que “a nivel macroeconómico es una noticia positiva, dado que es un estímulo a la inversión y la demanda con impactos que empezarán a verse en el mediano-largo plazo. Sin embargo, igualmente esto llega en un momento en que las pymes atraviesan un panorama complejo de cara al corto plazo a raíz del alza en los precios de los combustibles y de los efectos que eso genera”. En ese sentido, el experto aclara que si bien existen medidas directamente propyme, es “importante recordar que aún no se ha definido la continuidad del beneficio tributario vigente desde la pandemia.

Actualmente, estas empresas están sujetas a un régimen transitorio con una tasa de 12,5% que, salvo que se apruebe una nueva ley o reforma tributaria, debería expirar, haciendo que la tasa retorne gradualmente a su nivel normal de 25% a partir de 2028. En ese contexto, instrumentos como el crédito para proteger el empleo o la rebaja tributaria gradual a las empresas contribuyen a incentivar la inversión y, en consecuencia, a beneficiar al ecosistema en su conjunto”. De la misma forma, valoró los beneficios tributarios en materia del pago de sueldos que podría beneficiar a las pequeñas y medianas empresas.

Comentó que “en un contexto donde la liquidez es clave y la tasa de desempleo se mantiene por sobre sus promedios históricos, junto con una creciente informalidad, un shock de este tipo permite estimular directamente tanto el empleo formal como la actividad, al incentivar la contratación a través de una menor estrechez de liquidez. Por otro lado, considerando el avance de la tecnología y la automatización al interior de las empresas, se trata de una medida inteligente y beneficiosa”. Gustavo Ananía, CEO RedCapital (Plataforma de Financiamiento Digital), calificó los anuncios como “muy buena noticias, las pymes llevan varios años viviendo un situación muy complicado, afectada principalmente por el poco crecimiento de país, suma a medidas como aumento de jornada laboral o salario mínimo”.

De la misma forma manifestó que si se logran implementar todas las iniciativas, “traerán mayor crecimiento, lo que impacta en más y mejor empleo, pero también en más competencia lo que beneficia a todos los chilenos”. {SUB Mas reacciones sobre el mundo pyme Desde el mundo legal, el abogado tributario, Juan Pablo Cabello, afirmó que “son medidas positivas porque tienen como foco dinamizar la economía, atraer inversión extranjera y aumentar el empleo”. En el caso de las pymes, agregó, “reviste vital importancia el crédito tributario al empleo formal de trabajadores de menor remuneración, pudiendo disminuir el impuesto a la renta hasta un 50%, generando liquidez y recursos necesarios para estos contribuyentes”.

“Las medidas destinadas a grandes inversionistas e incentivos a traer inversiones del exterior, generan un efecto virtuoso y multiplicador a toda la economía, entre estos ciertamente, las Pymes. Los efectos se verán paulatinamente, puesto que hay medidas inmediatas como la exención transitoria del IVA a la venta de viviendas nuevas, y otras medidas que se aplicarán gradualmente”, complementó el jurista de Cabello Abogados. Pablo Cifuentes, abogado socio de CBC Abogados, detalló en tanto que “a partir de los lineamientos anunciados, se observa una orientación que combina alivio de liquidez, estímulos al empleo formal y medidas para dar mayor certidumbre a la inversión”.

“En el caso de las pymes, lo más relevante es que el Ejecutivo ha adelantado mecanismos que, de materializarse en esos términos, podrían tener un efecto más inmediato sobre caja que una rebaja tributaria diferida al cierre del ejercicio”, indicó. Añadió que “si el proyecto se presenta en línea con lo anunciado, el efecto esperable para las pymes sería una mejora en capital de trabajo y una reducción del costo asociado al empleo formal. Eso podría dar más espacio para sostener operación, contratar y retomar decisiones de inversión, especialmente en empresas cuya principal restricción hoy es la liquidez”.

Una visión similar tiene Álvaro Moraga, abogado socio de Moraga CÍa, quien sostuvo que “las medidas directas mejoran flujo y reducen costos, pero el verdadero efecto está en la reactivación general. Así como el alza del impuesto corporativo del 20% al 27% tuvo efectos contractivos —particularmente en sectores como la construcción—, es razonable esperar que una rebaja al 23% genere el efecto inverso: más inversión, más empleo y, por lo tanto, más oportunidades para las pymes que operan como proveedoras o contratistas”. Las proyecciones Por último, Hans Huber enfatizó que es difícil anticipar impactos en el corto plazo, especialmente considerando que este estímulo llega tras el shock contractivo derivado de la guerra en Medio Oriente, cuyo desenlace aún es incierto.

“Ya hemos visto presiones al alza en la inflación, es probable que continúen en los próximos meses y que luego se observe una leve contracción en la actividad, escenario que ya fue recogido en el último IPoM, con ajustes a la baja en las expectativas de crecimiento para este año”, afirmó. En este contexto, prosiguió, “es esperable observar efectos mixtos en el corto plazo. Sin embargo, hacia el mediano plazo podrían comenzar a materializarse beneficios más amplios, impulsados por una mayor inyección de capital en nuevos proyectos, junto con una disminución sostenida del desempleo y una reducción del empleo informal”.

Para Ananía, en tanto, existen algunas medidas que traerán “impacto rápido como el beneficio para empresas que paguen sueldos, pero otros como los asociados a inversión demoran mucho más sobre todos por la permisología”.