FOTOS RICARDO WEBER FUENTES Todos los pronósticos meteorológicos dan por hecho que la presencia del fenómeno de El Niño se dejará notar de manera importante este invierno en la zona central del país, por lo cual hay preocupación por eventuales precipitaciones intensas en periodos cortos de tiempo, lo cual hace recordar el año 2023 con las inundaciones que afectaron a Licantén, los daños que provocaron en la ruta J-55 de Romeral y los problemas en el sector Zapallar de Curicó. Por tal motivo, conversamos con el encargado de emergencia de la “Ciudad de las Tortas”, Marcelo Quitral, sobre cómo se viene el clima en la puerta norte de la Región del Maule y si estamos preparados o no para afrontar lluvias de importancia. En un relejado diálogo en la Plaza de Armas de Curicó, el funcionario reconoció que hace años que se esperan trabajos de mitigación para evitar que los desbordes de ríos y canales generen tanta destrucción en la naturaleza y sectores poblados.
Lo primero, ¿qué es el fenómeno de El Niño y que tan peligroso estará? “Técnicamente, cuando hay un vapor de agua que está en el trópico y se junta con un sistema frontal que viene por el Océano Pacífico se provoca el Niño Godzilla o río atmosférico, con lo cuál el océano teniendo dos grados de temperatura provoca lluvia bastante intensa como las que tuvimos el año 2023, pero duró poco. No obstante, la preocupación parte por el hecho que pueda durar más, ojalá no más de dos o tres días debido a que provocaría más daño.
Si la gente se diera cuenta que cuando ven en televisión una letra A que aparece cuando dan el tiempo, esa es una alta presión que en el verano tapa los sistemas frontales, pero en el invierno se corre y la temperatura sube”. Usted ha estado en varias reuniones de coordinación, ¿cuándo llegaría El Niño? “Puede que tengamos más de dos episodios, entre junio y agosto, donde pueden haber temperaturas bajas, el clima en sí no está tan preciso en los pronósticos debido a que el cambio climático nos puede tomar de diferentes maneras.
Puede ser mucha lluvia, mucho frío o mucho calor, entonces las personas no se dan cuenta de que cuando uno da a conocer que tome precauciones, debiera hacerlo y cooperarnos en esa tarea”. ¿Se han tomado medidas preventivas en Curicó? “Sin duda, el alcalde comenzó en el mes de febrero con una cuadrilla, donde contrató a 8 personas y el camión hidrojet.
Nosotros hemos estado en la limpieza de canales, igual la comunidad no coopera y se ensucia donde tiran mugre. Lo mismo pasa con los sumideros, donde con las primeras lluvias vamos a tener problemas con las hojas que nos van a tapar, por lo cual deberemos estar haciendo rondas. Lamentablemente, la gente tira las bolsas de basura y eso tapas todos los sistemas y ductos de agua, los cuales no están construidos para tanta agua, fueron hechos solamente para 30 o 40 milímetros, pero los sistemas frontales han cambiado”.
La última lluvia fuerte en la comuna provocó inundaciones en Zapallar, ¿qué pasa con esa zona? ¿Está protegida? “Está en mejores condiciones, eran otras características.
Si bien nadie se dio cuenta, en el sentido de que todos los ríos y esteros eran bosques, entonces cuando vino esta agua, pasó con todo, donde los árboles grandes se cruzaron y provocaron inundaciones en ese sector. Si bien es cierto no está bien protegido la orilla de ese río, donde falta un enrocado, lo cual la DOH (Dirección de Obras Hidráulicas) no lo ha realizado. Nosotros como municipio ya hicimos un corte de todos los rebrotes para que las aguas puedan escurrir.
Hemos limpiado el río Guaiquillo, el estero Potrero Grande, Chiquislemillo, donde nos puede provocar problemas, pero también ha particulares que meten máquina para favorecerse ellos y provocan que el agua se vaya a algunas partes donde hay viviendas. Siempre tenemos la esperanza que para arriba (cordillera) caiga nieve en vez de agua”. PELIGRO LATENTE Si llueve como el 2023, ¿hay peligro de inundación?
“Sin duda que vamos a tener problemas producto de que en el radio urbano no están hechos los sumideros para tanta cantidad de agua y han hecho construcciones que no dan la capacidad y para el sector rural la gante ha provocado que al agrandar sus terrenos han achicado los canales y esteros”. Entonces hay un problema estructural que afecta a la ciudad… “Si la gente no da permiso para ampliar nuevamente, muchos entubaron y hay trabajos en los canales, nunca vamos a poder soluciones este problema. Algunos lo saben y ahí ya le corresponde a la Dirección General de Aguas notificar para que todos los cursos de agua puedan retomar su normalidad”.
En base a su experiencia, ¿qué podría pasar con el río Mataquito este invierno? “Ahí se hicieron defensas por la DOH en el sector de Convento Viejo para que no caiga el agua y no se desborde en El Duraznito. Quiero ser preciso también en que no se han hecho trabajos de mantención, reposición, reforzamiento en todas las partes de los ríos, solamente se han hecho trabajos en el interior para que el agua pueda escurrir, pero es tanta la cantidad de agua que más de algún problema nos podemos llevar, ya que no se han hecho los trabajos que corresponden en todas las laderas de los ríos.
Nosotros tenemos posibles desbordes en Rincón de Sarmiento, en Los Guindos y en Tutuquén”. ¿Qué organismo debe hacer esa trabajo? “De la DOH, ellos son los que tienen que hacer todas esas labores preventivas, pero desde el gobierno del Presidente Lagos que no se ha hecho un trabajo como corresponde”.
RÍO MATAQUITO Sin embargo, si llueve más de la cuenta, los inconvenientes mayores se registrarían en Romeral y, especialmente, en Licantén… “Si no se hace un trabajo como corresponde, vamos a estar siempre con ese temor. Acá hay que poner en la balanza si gastamos en prevención o en nuevamente rehabilitar a la gente que se va a inundar. La gente a nivel de gobierno tendrá que ver qué es lo mejor, si gastamos 10 millones en prevenir o gastamos 100 millones en poder rehabilitarnos otra vez”.
¿A qué obedece que tengamos los mismos problemas cuando precipita en abundancia? “Fue todo por construir y construir en las ciudades. No se tomaron cotas, no se tomaron niveles, las rejillas…no se ha hecho un trabajo como corresponde en muchas partes acá en Curicó, donde el agua lluvia va en desnivel no más.
Entonces, corre y corre, pero hay puntos donde va a colapsar y también no hay ninguna preocupación por parte de la gente en el sentido de poder ayudar a que no se produzcan inundaciones. Nosotros con motobombas trabajamos y se nos hacen tira porque hay trapos, botellas, pañales, hay de todo donde se producen las inundaciones”. Esa situación debe provocar impotencia y rabia, donde la comunidad no coopera… “Sin duda, la impotencia es grande porque uno trabaja para que la gente no lo critique, para que la población pueda dormir tranquila, entonces cuando se producen estas cosas, claro que da rabia porque uno trabaja y trabaja y hay personas que critican bastante, sobre todo en redes sociales.
Por ejemplo, se enojan porque salimos a limpiar en las noches y dicen por qué no lo hicieron antes. Los sumideros están limpios, lo que pasa es que la gente los vuelve a ensuciar, entonces es dar vuelta y estamos limpiando, ensuciando y al final no vamos a llegar ningún punto. Si las personas realmente supiera que eso le provoca daños, creo que las cosas cambiarían”.