A poco más de un mes de asumir las riendas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Iván Poduje enfrenta una crisis interna en la cartera con una seguidilla de renuncias, acusaciones de malos tratos y críticas a la gestión interna. Un escenario que podría afectar el proceso de reconstrucción de viviendas que resultaron afectadas por incendios registrados en el país. El arquitecto que se ha fijado plazos ambiciosos para la reconstrucción —como los 15 meses que se autoimpuso para Viña del Mar—, parece estar teniendo dificultades para consolidar un equipo cohesionado que le permita alcanzar los objetivos.

Desde el pasado 11 de marzo, cuando comenzó a ejercer el cargo de ministro de Vivienda y Ubanismo, al menos dos importantes incorporaciones abandonaron sus funciones tras “desencuentros” y también –según confirman varias fuentes– producto de problemas de trato. Según pudo constatar la Unidad de Investigación de El Mostrador, entre quienes abandonaron us cargos figuran la jefa de la División de Finanzas, Victoria Saud Muñoz, quien presentó su renuncia la semana pasada, y el jefe de gabinete de la subsecretaria Natalia Aguilar, el abogado Tomás de Tezanos. A estos dos nombres, se sumaría el de la jefa de la División de Política Habitacional, Michelle Browne.

Sin embargo en este caso no hay información clara, ya que fuentes al interior del ministerio aseguraron al medio citado que, luego de algunos días de ausencia y tras una consulta realizada por funcionarios a las jefaturas, las mismas autoridades confirmaron que se habrían retractado de solicitar su renuncia. Es decir, lo que parecía una salida más se convirtió en una marcha atrás que solo ha añadido más confusión a un escenario ya de por sí complejo. ¿Malos tratos en el Minvu?

Desde el Minvu aseguraron a El Mostrador que no tienen “antecedentes ni denuncias de malos tratos”, pero fuentes de la cartera sostienen que las salidas –particularmente en el caso de Victoria Saud– se debieron a “diferencias en las formas de relacionarse e instruir”, tanto con el propio ministro Poduje, como con la subsecretaria Natalia Aguilar. Ante la versión oficial, el medio se comunicó con Saud para obtener su opinión respecto su salida y el clima laboral al interior del ministerio, pero optó por no responder y señalar que prefería no referirse por el momento al tema. Su silencio, lejos de aclarar el panorama, ha dejado abiertas aún más interrogantes sobre las verdaderas razones que motivaron su abrupta salida y ante el clima de incertidumbre,, los funcionarios de la cartera han recomendado a las autoridades que emitan un boletín interno para explicar formalmente cuáles son los motivos que han motivado las desvinculaciones , tomando en cuenta que las comunicaciones se han limitado a correos electrónicos reenviados.

Según una de las fuentes “esto ha generado ruido interno, incertidumbre en la orientación de la política». «No entendemos por qué no se ha realizado un comunicado para explicar. No hay una conducción concreta.

La comunicación interna ha sido deficiente», declaró a El Mostrador. Gestión más lenta Tras la salida de Saud de la División de Finanzas, el cargo hoy día está siendo ocupado por Patricia Huerta, una funcionaria de carrera que está subrogando. Sin embargo, los funcionarios del ministerio han manifestado tener problemas con las directrices y lineamientos que deben llegar a las diferentes unidades, ya que la fluidez no ha sido la esperada, traduciéndose en una gestión más lenta para ejecutar los proyectos.

En otras palabras, la falta de una comunicación institucional clara, ha generado un cuello de botella que empieza a afectar la velocidad con la que se toman decisiones y se asignan recursos en una cartera como Vivienda, donde el presupuesto y la inversión con el corazón de la gestión y donde cualquier demora en la División de Finanzas puede tener efectos dominó que terminen impactando directamente a los damnificados que esperan una solución. “Es una tarea súper relevante en cuanto a los presupuestos, inversión para las regiones, los Servius, que, si no se realiza o se demora, puede parar la gestión financiera del ministerio y los más afectados son precisamente los de política habitacional”, indicó un funcionario sobre la importancia de la División de Finanzas. La advertencia no es menor, ya que una crisis en el seno del Minvu podría reducir la capacidad del Estado para responder a una situación habitacional que requiere de agilidad, coordinación y, sobre todo, de equipos estables y bien dirigidos.

Sobre la repentina desvinculación de Tomás de Tezanos, fuentes sostienen que su salida se debe a “desavenencias” y otros a “malos tratos”, mientras que desde el ministerio señalaron a El Mostrador que su incorporación tuvo como objetivo puntual colaborar con instalación de la subsecretaría y que actualmente se desempeña como asesor del gabinete del Director del Servicio Nacional de la Biodiversidad (SBAP), ya que era «su destino natural». Sin embargo, los testimonios apuntan a que desincorporación también ha influido en “ralentizar” las decisiones del ministerio, tomando en cuenta que el rol que desempeñaba como jefe de gabinete de la subsecretaria Natalia Aguilar, estaba vinculado “con la ejecución» y permitía «destrabar o agilizar los proyectos». Es decir, más allá de si hubo o no malos tratos, lo que parece indiscutible es que la salida de De Tezanos ha dejado un vacío en la capacidad operativa del ministerio, justo en un momento en que se requiere máxima eficiencia.

Este punto resulta fundamental, considerando que fue el propio ministro Iván Poduje quien aparte de fijarse un plazo de 15 meses para concluir la reconstrucción de Viña del Mar, planteó que había 470 viviendas terminadas –de un total de 4. 600– y que era tarea del Minvu “agilizar esos procesos y asignar los subsidios pendientes”. “Me tendré que ir”, afirmó el ministro de José Antonio Kast en una entrevista con Tomás Mosciatti, al referirse a la posibilidad de no poder alcanzar estas metas.

Sin embargo, la crisis interna que se registra en el Minvu podría poner en riesgo la culminación de los proyectos y la situación de miles de familias que esperan volver a tener un techo.