Parlamentarios chilenos de diversos sectores calificaron como “enfermas” y “osadas” las pretensiones de Antauro Humala, mientras que el presidenciable Roberto Sánchez negó cualquier plan de agresión. Una ola de indignación transversal provocaron las recientes declaraciones del político peruano Antauro Humala, quien instó a una ofensiva para recuperar los territorios de Arica y Tarapacá. Humala planteó que, bajo un eventual gobierno de Roberto Sánchez, el país vecino debería utilizar la vía diplomática o armada para desconocer el Tratado de Ancón y el Tratado de Lima de 1929, acuerdos que zanjaron los límites fronterizos tras la Guerra del Pacífico.

En el Congreso Nacional de Chile, las reacciones no tardaron en llegar. El diputado republicano y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Stephan Schubert, enfatizó que estos dichos “no responden a la realidad de nuestros países”. En una línea más dura, el senador de la UDI, Iván Moreira, remarcó que la soberanía nacional no admite discusión, tildando las palabras de Humala como “populistas, enfermizas y excesivas”.

Por su parte, la diputada del PC, Nathalie Castillo, tildó de “osada” la propuesta y acusó una tensión innecesaria entre naciones vecinas. Ante el revuelo internacional, el propio candidato presidencial Roberto Sánchez Palomino, quien lidera las encuestas para la segunda vuelta del 17 de junio, desmarcó tajantemente su proyecto de las aspiraciones de Humala. A través de sus canales oficiales, el líder de Juntos por el Perú aclaró que dichas posturas son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan su programa de gobierno.

“En el gobierno del Pueblo tendremos las mejores relaciones de amistad, cooperación y entendimiento mutuo con el actual gobierno del presidente Kast“, sentenció Sánchez.