Igualmente tajante Alemania, cuyo vocero de Gobierno, Stefan Kornelius, planteó que no se dejarán arrastrar a una “guerra interminable” en Irán, subrayando que “esta no es una guerra de la OTAN”. Eso sí, ambas naciones señalaron estar disponibles para participar de otro tipo de esfuerzos que conduzcan a la reapertura del estrecho y al fin de las hostilidades en Medio Oriente. Starmer, recalcó que la importancia de “trabajar para lograr una pronta resolución que restablezca la seguridad y la estabilidad en la región”, mientras que Kornelius añadió que Alemania “aboga por un plan rápido para poner fin a la guerra”.

Similar es la postura francesa. Citando fuentes familiarizadas con París, el Financial Times consignó que rechazan el envío de asistencia militar con miras a reabrir el estrecho de Ormuz, pero que sí estaría dispuestos a desplegar buques una vez que cesen las agresiones. La alternativa india En tanto, Abbas Araghchi, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, país que mantiene cerrado el Estrecho de Ormuz en el marco del conflicto bélico que sostiene contra Israel y Estados Unidos, indicó el domingo que están "abiertos" a dialogar con otras naciones para permitir el “paso seguro de sus buques”.

India es el primero que puso a prueba esa apertura. Tras negociaciones bilaterales entre Nueva Delhi y Teherán, dos tanqueros de gas indios atravesaron el estrecho. “Estoy dialogando con ellos y mis conversaciones han dado algunos resultados”, aseguró este lunes el ministro de Asuntos Exteriores de India, S.

Jaishankar. “Es mejor que razonemos, nos coordinemos y encontremos una solución que no hacerlo”, añadió, destacando que “si esto permite que otros países participen, creo que el mundo se beneficia”. En medio de todos estos hechos, el petróleo cotiza a la baja en la primera jornada de la semana.

Eso sí, el descenso de 1,53% no impide que el barril de Brent persiste por encima de los US$ 100. En el caso de el WTI, la caída de 3,75% deja su valor en US$ 95,1.