El presupuesto familiar en Chile enfrenta una nueva amenaza. El precio del huevo podría subir cerca de un 10% en el corto plazo, afectado por una compleja mezcla de tensiones geopolíticas y factores macroeconómicos. Ver también: Duro golpe: La mala noticia para José Antonio Kast que revela la Encuesta Cadem 2026 El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha presionado al alza el valor del petróleo a nivel mundial, lo que se traduce en un encarecimiento inmediato del diésel en el mercado local, combustible crítico para la logística y el transporte agrícola.
El diésel representa una parte relevante de los costos operacionales, advierten los expertos, señalando que cualquier variación en los combustibles impacta directamente en la cadena productiva. Producir y distribuir huevos hoy es más costoso que hace unos meses, y ese gasto adicional terminará siendo absorbido por el consumidor final en ferias y supermercados. ¿Por qué el dólar y el petróleo deciden el precio de tu desayuno?
No solo el combustible juega en contra; el tipo de cambio es el segundo factor de presión. La depreciación del peso frente al dólar ha encarecido la importación de insumos clave para la industria avícola. “El maíz y la soya, base de la alimentación de las gallinas, son importados”, por lo que el alza de la divisa norteamericana golpea directamente el costo de mantener la producción nacional.
A pesar de que la industria ha reportado un aumento del 8% interanual en la producción de huevos, este crecimiento no ha sido suficiente para frenar la escalada de costos externos. En este escenario, la mesa de los chilenos siente el impacto de la globalización: un conflicto a miles de kilómetros y la volatilidad del mercado cambiario se combinan para generar un ajuste de precios del 10% en uno de los alimentos más esenciales de la canasta básica. Ver también: Declaración de renta 2026: ¿Qué es, fechas y cómo se hace el paso a paso?