Son cientos los profesionales de la salud quienes trabajan en la cadena de Farmacias Ahumada y desde un tiempo a esta parte, su sindicato Sinprofasa, viene denunciando malas prácticas e incumplimientos por parte de la empresa. Su presidenta, Viviana Castañeda, indica que la firma continuamente irrespeta el contrato colectivo: “Nosotros hemos denunciado que hay un incumplimiento sostenido por la empresa respecto a nuestros derechos, sobre todo de nuestros horarios”. “Trabajamos horas extras que se pagan como bonos de reemplazo y hoy han sido de forma unilateral disminuidos y no los quieren pagar”.

Viviana Castañeda también explica que FASA retiene las cuotas sindicales demasiado tiempo. Si bien el descuento por planilla es un mecanismo legal, “ellos demoran 9, 10 días en depositar esos montos. Eso altera nuestro trabajo, nuestra labor como sindicato y eso lo consideramos una medida antisindical”.

La dirigenta también reivindica el rol que profesionales y auxiliares de farmacias desempeñan en la cadena de valor en salud. “Los profesionales nos preocupamos del uso racional de los medicamentos y eso para nosotros, es de suma importancia. Creemos que merecemos un trato como los profesionales que somos, con las preocupaciones que tenemos por atender a nuestros pacientes, de orientarlos, de darles información, aconsejarlos”.

“Nuestro trabajo a veces es desconocido”, puntualiza. “La vorágine que tenemos hoy por la atención rápida, hace que nuestro tiempo para dedicarnos a esto haya ido disminuyendo”. “El farmacéutico sí tiene menos tiempo hoy en día por la rapidez que te exigen las cadenas en la venta; por la exigencia un poco comercial que se da a este proceso”, describe Viviana, junto con abordar la inconsistencia en el discurso que la empresa extiende hacia fuera y el tipo de prácticas que sostiene con sus trabajadores.

Antiguamente la cadena de farmacias pasó a ser una adquisición de la trasnacional Walgreens Boots Alliance (WBA). En ese minuto, indica la presidenta del sindicato, “el diálogo era muy cercano y teníamos una relación que se traducía” Actualmente la empresa fue comprada por controladores nacionales, -ligados al grupo Larraín Vial- y “esas relaciones se fueron deteriorando en el tiempo”. El llamado de la dirigenta apunta a que FASA tenga un discurso más consistente y que se preocupe por sus profesionales.

“Llamamos a los socios a que estén atentos y que nos encontremos muy unidos; que se den cuenta de la fuerza que tiene este sindicato y que estemos muy atentos a nuestras próximas negociaciones”, precisó la presidenta de Sinprofasa.