En cuanto al uso de combustible, Faúndez comentó que tiene relación, fundamentalmente, “con servicios como el equipo generador del edificio que se usa cuando hay cortes de luz, prácticamente es lo único que directamente usa combustible. En cuanto al aumento de la UF, sólo los seguros obligatorios tienen fijado los valores con esa medida, todo lo otro se fija en pesos, esto hablando de los costos directos que afectan los gastos comunes”. Faúndez sumó que claramente, hay otros costos que, indirectamente, son afectados por el aumento de lo indicado, “como por ejemplo materiales de aseo y mantención de jardín, entre otros.
Un 5% podrían subir (los gastos comunes) como efecto de los costos directos de estos aumentos”. Desde Lorca Corredores de Propiedades, Juan Carlos Lorca, gerente comercial de la empresa sostuvo que los gastos comunes no han variado significativamente hoy, pero recordó que “hubo un aumento sustancial el año pasado entre 20% a 30% que tiene que ver con alzas previstas después de la pandemia, con una mayor inflación y tarifas de electricidad más altas donde hay que considerar que hay ascensores y sistemas eléctricos ligados a los servicios”. Ana María Torres, vive en un céntrico edificio de Concepción y contó que, efectivamente, ha notado un aumento en este pago mensual, desde el año pasado, en alrededor de un 10% a 20%.
“En nuestro caso el mayor monto que estamos pagando tuvo que ver con el uso de electricidad y gas junto con situaciones como el reemplazo de personas que estaban con licencia. Además, ya es sabido que en los meses de invierno generalmente se intensifican ciertos gastos”, comentó Torres. En el caso de Tulia Carrasco, profesora jubilada que reside en otro edificio del centro penquista, no han percibido mayores incrementos en el cobro.
“Actualmente casi no han sabido los gastos comunes. El año pasado sí subieron, pero no fue mucho porque aquí, en general, el monto a pagar es bajo en comparación con otros condominios”, concluyó.