Postparto: el error de volver a entrenar antes de tiempo El embarazo y el parto —ya sea vaginal o por cesárea— implican una alta exigencia para el piso pélvico. Son procesos que generan cambios estructurales que requieren una recuperación específica. Retomar actividades de impacto como trotar o saltar sin una rehabilitación adecuada puede tener consecuencias a largo plazo.

“Si no hay rehabilitación postparto y se vuelve a entrenar sin preparación, pueden aparecer molestias que incluso impidan seguir haciendo actividad física en el tiempo”, advierte. El estreñimiento crónico, un factor poco visible Uno de los factores menos asociados a estas disfunciones es el estreñimiento. El esfuerzo constante al evacuar genera presión sobre los órganos pélvicos y, con el tiempo, puede debilitar los tejidos de soporte.

Qué se puede hacer desde ya Más allá del tratamiento, existen hábitos cotidianos que pueden ayudar a cuidar el piso pélvico. Entre ellos, incorporar movilidad de caderas, ejercicios de coordinación entre respiración y musculatura profunda, mantener una dieta rica en fibra para prevenir el estreñimiento y evitar permanecer largas horas sentada o en malas posturas. Las principales señales de alerta que justifican consultar son la pérdida de orina al toser, reír o hacer ejercicio; sensación de peso o presión en la zona pélvica; dolor durante las relaciones sexuales; dificultad para controlar gases o deposiciones; o dolor pélvico persistente.