La conformación de una futura brigada de bomberos para el valle del Elqui y sectores aledaños a la ruta 41 dio un paso clave, luego de que el concejo municipal de La Serena aprobara de manera unánime la entrega de un terreno donde se proyecta emplazar las futuras dependencias de la unidad de emergencia. La iniciativa, impulsada por una mesa de trabajo conformada en abril de 2025, contempla la instalación de la brigada en un terreno colindante a la biblioteca de Altovalsol, espacio considerado estratégico debido a su conectividad con la ruta 41 y con las localidades rurales de la zona. Eduardo Ortega, titular de la Mesa de Desarrollo Rural y representante de juntas de vecinos rurales independientes, destacó que el respaldo municipal fue fundamental para destrabar el proyecto.

El dirigente explicó que, aunque ya se cuenta con el terreno, el proceso recién comienza y requerirá un fuerte trabajo conjunto entre la comunidad y el Cuerpo de Bomberos de La Serena. “Esto no es llegar y levantar un cuartel. Primero se debe formar una brigada y eso puede tardar hasta dos años.

Los voluntarios tienen que capacitarse y contar con apoyo técnico, psicológico y logístico”, indicó el habitante del El Hinojal. Ortega recordó que la idea nació tras la muerte de un adulto mayor ocurrida en el sector durante una emergencia, situación que impulsó a vecinos y organizaciones comunitarias a buscar una respuesta más rápida ante incendios y accidentes en la zona rural. En ese contexto, valoró el interés que han manifestado distintas juntas de vecinos y organizaciones sociales para apoyar la futura brigada, tanto en el reclutamiento de voluntarios como en futuras campañas de financiamiento y equipamiento.

“Bomberos nos pidió que no los dejáramos solos. La comunidad tiene que comprometerse porque el financiamiento y el equipamiento deberán trabajarse en conjunto”, afirmó. Por su parte, el superintendente del Cuerpo de Bomberos de La Serena, Patricio Díaz, confirmó que ya comenzaron las conversaciones para iniciar el proceso de conformación de la brigada.

“Tuvimos una reunión con la comunidad y accedimos a empezar el proceso para que la gente se interese en participar. Esto no es de un día para otro, es algo que hay que hacer bien para que perdure en el tiempo”, sostuvo. Díaz detalló que el objetivo inicial será reunir al menos 20 voluntarios, cifra mínima para conformar una brigada operativa, además de establecer un proceso formal de capacitación y organización interna.

El superintendente advirtió que uno de los principales desafíos será el financiamiento, considerando que actualmente el Cuerpo de Bomberos debe distribuir sus recursos entre siete compañías activas. “Los recursos son escasos y las necesidades son múltiples. Un carro de Bomberos puede costar entre 350 y 380 millones de pesos, y además se requiere equipamiento, capacitación y personal disponible las 24 horas”, explicó.

Asimismo, recalcó que el trabajo bomberil exige compromiso permanente y una estructura operativa compleja. “Se necesitan turnos, disponibilidad y formación constante. Si vamos a hacer esto, queremos que salga bien y que permanezca en el tiempo”, enfatizó.

Durante las próximas semanas, representantes de Bomberos visitarán nuevamente Altovalsol para entregar formularios de inscripción y coordinar el proceso de convocatoria de nuevos voluntarios a través de redes sociales y organizaciones comunitarias.